Perdidos en altamar

mientras tanto
| 26 Jul 2011

Perdidos en altamar

| 26 Jul 2011

El verano es el momento perfecto para embarcarse. Es por eso que no dudé en robar el barco de mi jefe y pasar un par de semanas perdido en altamar. Levanté las anclas, extendí las velas, y el viento sopló a mi favor y me alejó de la costa como si de mi cómplice se tratara.

El barco estaba cargado con todos los lujos, era como una casa que se aleja de la tierra y es libre de viajar a donde necesite su dueño, eso sin contar que por mucho era superior a mi casa en tierra.

Cuando estuve suficientemente lejos y no temí que me siguieran, bajé a la cocina para preparar algo de comer. Había que disfrutar de la comida de tierra mientras durara, pues luego tendría que pescar.

Fue entonces cuando escuché unos pasos detrás mío. Nunca pensé que fuera tan afortunado. Aunque ahora sí estoy seguro de que mi jefe me perseguirá hasta matarme, porque además de robar su barco, también me he llevado a su mujer.

Valdrá la pena mientras dure: