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En el cumpleaños de Bob Dylan recordamos Highway 61 Revisited, su obra maestra

Era julio 25 de 1965 en el Newport Folk Festival. Bob Dylan para entonces ya era un ícono de la música acústica. Sin embargo, en esa ocasión cuando tocó su turno de subir al escenario, Dylan no lo hizo solo; llegó acompañado de la Paul Butterfield Blues Band y conectó una guitarra eléctrica Fender Stratocaster a un amplificador.

Dylan se había vuelto eléctrico y había abrazado las influencias de la música rock para enriquecer su música. Sin embargo, a gran parte del público del importante festival acústico no le pareció el cambio; muchos abuchearon a Dylan durante la presentación y lo llamaron Judas, en un momento que sería recordado por siempre en la historia de la música popular.

Esa misma semana, ‘Like a Rolling Stone’, tema que sería incluido en el álbum Highway 61 Revisited, llegó al número 2 de las listas estadounidenses. Bob Dylan se convirtió en una estrella y en uno de los músicos más importantes que hayan existido.

El día de hoy, Bob Dylan llega a los 75 años y para celebrarlo, recordamos el álbum con el que uno de los más grandes letristas de todos los tiempos le dio una nueva cara al rock: Highway 61 Revisited, lanzado el 30 de agosto de 1965, hace más de 50 años.

Highway 61

El título del álbum proviene de la Highway 61, una autopista que se extendía desde la frontera con Canadá y pasaba por Duluth, Minnesota, lugar en el que Dylan nació, llegando hasta Nueva Orleans.

En su libro de memorias, Chronicles: Volume One, Dylan describió el parentesco que sentía con la ruta que le puso el título al sexto álbum de su carrera:

Highway 61, la arteria principal del blues del país, comienza más o menos donde yo empecé. Siempre sentí que comencé sobre ella, siempre estuve en ella y podía ir a todas partes, aún a lo profundo del Delta.

Era el mismo camino, lleno de las mismas contradicciones, las mismas ciudades de un solo caballo, los mismos ancestros espirituales… Era mi lugar en el universo, siempre sentí que era mi sangre.

Esta ruta pasaba por los lugares de nacimiento y hogares de muchos de los músicos más importantes en la música de Estados Unidos como Muddy Waters, Son House, Elvis Presley y Charley Patton. De hecho, en el cruce de la Highway 61 con la Route 49 es donde se dice que el legendario bluesero, Robert Johnson, le vendió su alma al diablo.

El lazo que Dylan tenía con el lugar quedó inmortalizado en el título del álbum, así como en la canción también llamada ‘Highway 61 Revisited’, sin embargo, a la gente de Columbia Records no le encantaba el título.

Dylan le contó a biógrafo, Robert Shelton:

Quería llamar al álbum Highway 61 Revisited. Nadie lo entendió. Tuve que subir la maldita escalera hasta que finalmente la orden llegó hacia abajo y dijo: ‘Dejen que llame a su álbum como el quiera llamarlo’.

El trasfondo

Era mayo de 1965 y Dylan regresaba de un tour que había hecho en Inglaterra. Estaba cansado e inconforme con su música. Le dijo al periodista Nat Hentoff:

Iba a renunciar a cantar, estaba muy desgastado. Es muy cansado tener a otras personas diciendo cuánto les gustas si tú mismo no te agradas.

Resultado de esta hartazgo fue un escrito de 20 páginas en verso hecho por Dylan que él mismo describió como ‘un largo pedazo de vomito’. El músico lo redujo a una canción con cuatro versos y un coro: ‘Like a Rolling Stone’.

Al grabar la icónica canción, la insatisfacción de Dylan se esfumó y recobró el entusiasmo de volver a componer música. En una entrevista con Robert Hilburn de 2004, Bob dijo sobre la canción:

Es como si un fantasma escribiera una canción así… No sabes lo que significa excepto que el fantasma me eligió para escribir la canción. La canción fue grabada entre junio 15 y 16 y fue producida por Tom Wilson. Fue lanzada el 20 de julio del 65, la misma semana en la que Dylan se presentó en Newport.

La música

Es imposible no sentir escalofríos en cuanto escuchas el tarolazo inicial de ‘Like a Rolling Stone’, el track con el que comienza el álbum. Definitivamente, es toda una declaración sobre el nuevo sonido que Dylan manejaría de ese momento en adelante.

La canción fue muy revolucionaria dentro del rock debido a que no hablaba de los temas típicos del género hasta ese momento, como el romance, y lidiaba con resentimiento y un deseo de venganza en su contenido lírico. Se ha sugerido que la canción está inspirada en Edie Sedgwick, quien era parte de la escena de la Factory de Andy Warhol.

‘Tomstone Blues’ es simple en su contenido musical, un blues de dos acordes que hace referencias. a varias figuras históricas como Belle Starr, Dalila, Jack el Destripador, Juan el Bautista, entre otros para hacer un comentario algo cómico sobre los Estados Unidos de aquél entonces.

‘It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry’ es de las primeras canciones que se grabaron durante las sesiones de Highway 61. Es definitivamente la canción donde se nota más la influencia del blues en Dylan, especialmente en su contenido lírico.

Esta es la misma tónica que tienen ‘From a Buick 6’ y ‘Just Like Tom Thumb’s Blues’, tracks que tienen fuertes raíces en el blues pero cada una con sus diferencias.

‘Ballad of a Thin Man’ cuenta en su instrumentación con un piano contratado con un órgano. La letra definitivamente es de las más extrañas que hay en el disco pero es, en esencia, una canción de protesta. La historia del Sr. Jones, un hombre que se enfrenta a varias extrañas situaciones que no es capaz de entender lo que ocurre a su alrededor y parece que entre más preguntas hace, más se confunde.

‘Highway 61 Revisited’, el track que le da el nombre al disco. La canción se caracteriza por el uso de un sonido de un silbato parecido al de las fiestas que representa el sonido de una patrulla. El track habla de los problemas de 5 diferentes personajes que encuentran su solución en la autopista 61. Es considerada por muchos como una de las mejores canciones jamás hechas.

El álbum concluye con la única canción que se apega más al folk en todo el álbum. la épica de 11 minutos y medio, ‘Desolation Row’. Nuevamente nos habla de figuras bíblicas, personajes shakesperianos, y figuras históricas así como algunas inventadas por el cantautor. Como muchas canciones de Dylan, la letra es compleja y da lugar a varias interpretaciones.

Se podría escribir todo un artículo sobre el significado de la canción. Su letra es considerada como uno de los mayores logros de su estilo y es una de las mejores canciones jamás hechas.

Highway 61 Revisited es uno de los más grandes discos que se han hecho en la historia de la música popular. Su influencia es palpable en una enorme cantidad de bandas y artístas. Se han hecho muchísimos covers por toda clase de artistas de todas las épocas desde David Bowie, Johnny Winter, pasando por The Rolling Stones, PJ Harvey, The Grateful Dead, Stephen Malkmus, Jimi Hendrix, Neil Young, Karen O y hasta My Chemical Romance.

El álbum ha aparecido en una enorme cantidad de publicaciones como uno de los mejores álbumes de la historia y ha sido aclamado de manera universal tanto por medios como por melómanos.

Bob Dylan siguió haciendo varios discos que también se consideran clásicos, sin embargo, hay algo en el poder eléctrico de Highway 61 Revisited que lo hace muy especial. Si solo van a escuchar un disco de Bob Dylan en sus vidas, que sea este.