El presidente de Brasil, Michel Temer

Brasil ante la mayor ola privatizadora en 20 años: 57 activos estatales serán vendidos

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| 28 Ago 2017
El presidente de Brasil, Michel Temer

Brasil ante la mayor ola privatizadora en 20 años: 57 activos estatales serán vendidos

| 28 Ago 2017

Un costo tenía que tener el que el presidente, Michel Temer, se mantuviera en el cargo pese a las acusaciones de corrupción que tenía en contra. Para no ser procesado, el brasileño se dedicó a sobornar, digo a ofrecer concesiones económicas a lo bruto, lo cual significó un aumento al gasto público y ahora, a obliga al gobierno a rebajar sus objetivos fiscales y, sobre todo, a buscar de dónde recaudar y sacar pa’l gasto.

Decisiones políticas, castigo para el ciudadano: para cubrir las cuentas públicas, la administración centroderechista (porque no todo es culpa de Lula, como suelen decir) llevará a cabo el mayor programa de privatizaciones de los últimos 20 años. Serán 57 los activos estatales que serán puestos al mejor postor, siendo la joya de la corona Eletrobras, la mayor empresa eléctrica de Latinoamérica.

En el paquete que se pondrá al alcance de la iniciativa privada se encuentran 14 aeropuertos, 11 líneas de transmisión, 15 terminales portuarias y la ya mencionada Eletrobras. Con esto, el gobierno de Temer espera recaudar a lo largo de los dos años de vigencia de los contratos 44 mil millones de reales (algo así como 14 mil millones de dólares), según publica Agência Brasil. En el programa también se contemplan autopistas, la Casa de Moneda y Lotex (encargada de lotería y apuestas).

“El paquete de Temer es sin duda el mayor desde Cardoso (Henrique Cardoso, presidente de 1995-2003). Incluye aeropuertos, sistemas de saneamiento, el sector eléctrico, cuestiones que contribuirán a cambiar la estructura de la economía en los próximos dos años”, señala para El País el profesor de la escuela de negocios Fundación Don Cabral, Alexandre Galvão.

Por su parte, el especialista de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, Nivalde de Castro, apunta que la venta también se justifica en que, pese a ser activos apreciados, ya no cumplían el papel estratégico de antes. Caso de Eletrobras, cuyos problemas financieros son causa de su caída, algo parecido a lo que sucede aquí con Pemex.

Pero bueno, con todo y que ya no es rentable (según), se espera que por la eléctrica se consigan cerca de 5 mil 400 millones de euros, que de algo servirán para cubrir la deuda de más de 5 mil millones de euros que carga el gobierno federal.

Con el expresidente Henrique Cardoso se llegaron a privatizar más de 80 activos del Estado. Fue con Lula que se frenó esta tendencia y el gobierno se enfocó en llegar a acuerdos temporales con el sector privado. Con Dilma Rousseff se continuó con el modelo y, hasta antes de su impeachment, se preveía la concesión de aeropuertos y vías férreas… pero para qué concesionar, si se puede rematar, digo, darle chance al sector privado de generar empleos y mejorar los servicios. Claro, con la amenaza de que los costos de estos se eleven un poquito.

Con esta medida, más un severo ajuste fiscal y un tijerazo al presupuesto de gastos, el gobierno de Temer espera que se consiga superar la crisis que atraviesa el país que, hasta hace unos años, era el gigante de Sudamérica.