Atomic Blonde

Una rubia de pocas pulgas: Atomic Blonde

entretenimiento
| 4 Sep 2017
Atomic Blonde

Una rubia de pocas pulgas: Atomic Blonde

| 4 Sep 2017

Texto: Luis Alberto Valis

Con el éxito de Wonder Woman, las féminas del cine han encontrado a un campeón que ha demostrado que las mujeres son capaces de llevar una película de acción como cualquier otro actor.

Esto tal vez abra las puertas a que más personajes femeninos lleguen a la pantalla grande con su propia película. Sin embargo, hubo un personaje que le ganó a Wonder Woman en este respecto.

A pesar de que Tom Hardy es el protagonista de Mad Max: Fury Road, nadie puede negar que Imperator Furiosa, personaje interpretado por Charlize Theron, se robó la película. Fuerte, apasionada, ruda y a la vez sensible, el camino hacia la redención de esta mujer es el alma de la película.

No negamos la importancia de Gal Gadot en esta revolución fílmica, pero Charlize fue la primera en dar ese salto. Esto nos lleva a su última película, la cual se estrena el día de hoy:

Del director de Jon Wick, Atomic Blonde sigue el relato trágico de Lorraine Broughton, espía estrella de M16, que es mandada a Berlín pocos días antes de la caída del muro.

Su misión, recuperar un documento que podría ser el detonante para que la Guerra Fría no termine. Esto la llevará a aliarse al corrupto David Percival, agente especial del servicio secreto que lleva años en el caso.

Saquémonos la espinita del pie, la historia de Atomic Blonde no podría ser más predecible. Más que una narrativa que busca envolver a su espectador, la trama sirve más que nada para tomarse un respiro de la trepidante acción (y vaya que hay acción).

En un intento de elevar la trama, la película está plagada de canciones escuchadas en 1989, año en el que cayó el muro de Berlín, en especial “99 Luftballons” de Nena, canción de protesta predilecta de la juventud alemana.

Lamentablemente, el personaje de Charlize Theron sufre de todos los estereotipos de la Femme Fatale. Lorraine Borrough es estoica, fría, calculadora, manipuladora.

Quien se roba la película es James McAvoy, cuyo carisma en innegable y hace que hasta sintamos pena por el nefasto David Percival, quien funge como el motor que mueve la trama.

Y bueno, para los que han visto los tráilers y han puesto especial atención a Sofia Boutella, quien hace de la francesa Delphine Lasalle, sí, hay una escena de sexo medio explícita con Charlize Theron.

Al menos la gente ya no la recordará por The Mummy

Algo de lo que no podemos obviar, es el esfuerzo de estos cineastas por retratar a un Berlín antes de la caída del muro, sin tocarse el corazón al momento de presentar la crueldad alrededor de la separación en Alemania.

Por otro lado, los villanos de Atomic Blonde rayan en lo caricaturesco, siendo los rusos malos, malos, malísimos.

Sin embargo, los tiros que se echan con Charlize son la razón por la cual tienen que ir a ver esta película. No hay momento en que no veamos el bello rostro y cuerpo de la sudafricana todo magullado.

Atomic Blonde

De hecho, la primera vez que la vemos, nos la presentan con un ojo más negro que la noche misma.

A diferencia de John Wick, en donde Keanu Reeves era como el Jesucristo de los fregadazos, Charlize obviamente es medio invencible, pero los golpes que recibe y reparte a diestra y siniestra, duelen de verás, como si nosotros los estuviéramos recibiendo.

De pilón tenemos la presencia de John Goodman, quien siempre es un deleite en todo lo que hace, aunque esto no sea mucho.

Algo interesante es la paleta de colores que utilizaron, usando luces neones en casi todas las interacciones entre los personajes, con la acción llevándose en un tono grisáceo; dándonos así una atmósfera sucia que va muy bien con la violencia presentada en pantalla.

A pesar de que todo está muy bien coreografiado, la acción se siente algo realista, a diferencia de Jon Wick, quien simplemente no puede ser detenido ni por el mismo Dios.

Y bueno, si quieren pasarse un rato agradable viendo a rusos ser golpeados por Charlize Theron al ritmo de música ochentera, o simplemente quieren ver llover dientes, Atomic Blonde no los decepcionará.