Un monumento a la altura de la realidad del país
Pocas cosas pueden generar tanta pena y tristeza por nuestro país, como el ser testigos silenciosos, de cómo nuestros políticos siguen hundiendo a un país y a una sociedad en un mar de descontento, frustración y sobre todo de desesperanza.
Una de las principales discusiones que se tenían hace cosa de un año, eran sobre la verdadera trascendencia que tendrían las festividades del Bicentenario y el significado que podría tener una ocasión como esta, no sólo para celebrar nuestro pasado y corregir nuestro presente, sino también para pavimentar nuestro futuro, más allá de las fiestas, los fuegos artificiales, las verbenas populares y los monumentos históricos.
Habrá que recordar que el presupuesto aprobado para las celebraciones del Bicentenario supero los 2 mil novecientos millones de pesos, un monto que en su momento fue justificado por el Secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio como “una inversión social y cultural y los mexicanos nos merecemos una celebración digna de nosotros mismos”.
Por supuesto que todos los mexicanos queríamos conmemorar el bicentenario de nuestra independencia, pero creo que muchos preferíamos una celebración sustentada en un verdadero plan de desarrollo, una fiesta cuyos recursos pudieran seguir rindiendo frutos más allá de una buena cruda en la mañana del 16 de Septiembre. Y que quede claro que una cosa no está peleada con la otra, pues de haber sido un poco más inteligentes, y sobre todo honestos, nuestros funcionarios pudieron haber hecho de este Bicentenario, una verdadera plataforma para presumir sus logros de gobierno.
Sin embargo, no tuvimos que esperar mucho tiempo para que todas las carencias (y tranzas) de estas celebraciones, salieran a la luz pública y no fue sino la Estela de la Luz, el principal monumento con el que el gobierno de Felipe Calderon pretendía conmemorar este Bicentenario, la que vendría a desnudar toda una serie de tranzas e irregularidades en torno a estos festejos.
Según han informado diversos medios desde hace algunas semanas, fueron muchas sorpresas las que se llevó el poder legislativo, cuando solicitó un reporte sobre el estado de esta obra al Gobierno Federal, y es que en dicho reporte, el arquitecto responsable de la obra, César Pérez Becerril, proporcionó a la Comisión de la Función Pública de la Cámara de Diputados documentos que comprueban irregularidades en la concesión y en el aumento del presupuesto del proyecto, el cual tendría un costo inicial de 400 millones de pesos, pero que por alguna razón ha visto precio elevar, hasta superar los 900 millones de pesos, sin que la obra siquiera este terminada.
Así mismo, el reporte señala que el Gobierno Federal, otorgó la licitación para realizar esta obra a la empresa Gutsa, quien en ese momento estaba inhabilitada por malos manejos en la construcción de la autopista del Sol.
Pero eso no es todo, pues el propio arquitecto Pérez Becerril ha denunciado públicamente que el material que ha recibido para la obra, no es de la calidad requerida, señalando a la compañia constructora como la responsable de todas estas modificaciones.
Como es de esperarse, Gutsa, a través de su filial III Servicios (responsables de la obra) le echan la bolita de regreso al arquitecto Pérez Becerril, al decir que la obra no contaba con un “proyecto ejecutivo”.
Las acusaciones van y vienen, Alonso Lujambio y demás responsables del gobierno, rechazan cualquier anomalía y por supuesto responsabilidad en el fiasco en el que esto se ha convertido, y para poner la cereza del pastel, el PRD presentará un punto de acuerdo en la Cámara de Diputados para solicitar se cancele la construcción de la Estela de Luz.
Es triste decirlo, pero mejor monumento para reflejar la realidad de nuestro país no se pudo haber hecho: Grandes expectativas que terminan minadas por la división, corrupción, impunidad y una serie de funcionarios públicos, incapaces de asumir su responsabilidad ante las fallas de sus subordinados.
Probablemente sea al país y no a la obra al que le hace falta un “proyecto ejecutivo”…






