Un GPS en la suela del zapato

En sí, no emplea una red de satélites como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés), esta tecnología desarrollada por investigadores de Salamanca puede tener hasta 53.000 sensores conectados entre sí en una red, permiten ubicar a personas en túneles o dentro de edificios y se puede colocar en la suela de los zapatos.
Por ahora, el dispositivo es del tamaño de una caja de fósforos, se puede llevar en un bolsillo y en el cinturón.
El profesor Juan Manuel Corchado, quien dirige el proyecto, explica que n-Core Polaris, es una plataforma de redes reconocida en la “Competición Internacional de Localización y Seguimiento en Interiores”, y que ha sido utilizada en hospitales para supervisar a pacientes con enfermedades mentales. También se ha aplicado en empresas de seguridad para controlar edificios enteros e, incluso, en la industria marítima que es víctima de la delicuencia de los piratas.
“Lo que el sistema hace es contactar a los tripulantes y a los pasajeros con los sensores para que, en caso de emergencia, les llegue la información sobre la zona del barco a la que tienen que acudir para resguardarse y una vez allí, pueden cerrar las puertas y el sistema hará que dichas puertas sólo puedan ser abiertas por un usuario con un sensor”, indicó Corchado.
Sin duda todo avance de la tecnología es para el bienestar de la humanidad… pero podría dar un giro si se tratara del obsequio de algún acosador.
Vía BBC






