Miércoles, 5 diciembre , 2012

The Dears: escribiendo el manual para ser una banda independiente, intensa e indestructible

dears

Hace más de dos años tuve la oportunidad de asistir a un concierto de los Dears; mi primer concierto de los Dears. En realidad, recuerdo haber llegado sin expectativas de lo que iba a escuchar. Sobra decir que dos horas después salí todo sudoroso, con la voz ronca y con más ilusiones que un borracho.

Aquel concierto se llevó a cabo en el bar Pasagüero, un pequeño lugar escondido en el corazón del Centro Histórico. Puedo asegurar que en el recinto caben unas 300 personas, pero en esa ocasión tenía la impresión de estar rodeado por el doble de la capacidad máxima. Esa noche fue la segunda de tres presentaciones especiales que los Dears habían preparado para tocar los temas de su nuevo álbum, Degeneration Street.

Lo primero que me dejó clavado fue la intensidad de la banda, especialmente la de su vocalista, que todavía salió vestido con una chamarra de cuero. A pesar del calor y la humedad, el líder de los Dears no se quitaba esa chamarra hasta que regresó al escenario para el encore. Mientras veía a los integrantes derramar toda su pasión en el escenario -y a un público que de igual manera respondía con el mismo fervor- una pregunta cruzaba por mi mente: ¿Acaso no será tremendamente agotador desempeñar tu oficio con ese nivel de intensidad?

Dos años después tengo la fortuna de hacerle esa misma pregunta a Murray Lightburn en una entrevista telefónica para Sopitas.com. Hay unos segundos de pausa. Cuando creo que mi pregunta quizás sea algo incómoda (o la haya pronunciado mal), el cantante de los Dears se ríe y finalmente contesta:

“¡Si! Definitivamente cierto. De hecho Patrick Krief hace una observación sobre eso en el documental. Ese nivel de intensidad empieza desgastarte tan pronto llega la tercera semana de una gira que puede durar medio año. Es un desgaste tanto físico como piscológico que puede romperte, a menos de que estés preparado ¿Hacer eso todas las noches? Te derriba.”

El secreto, según Lightburn, es simple: “Mantenerse en forma”.

El documental al que hace referencia es una nueva película que captura las tres presentaciones de los Dears en la Ciudad de México en mayo de 2010. La cinta se titula Never Destroy Us: The Dears at Pasagüero y se proyectará en el Cine Tonalá el 7 de diciembre a las 21:00 horas. Patrick Krief y el mismo Murray Lightburn estarán presentes en la premiere para tomar preguntas de la audiencia. El dúo incluso tiene planeado un set acústico para los afortunados asistentes.

El siguiente clip es un trailer del documental:

¿Cómo fue que grabaron ese concierto? Aunque la curiosidad me permite hacer una pregunta más pertinente:

¿Por qué México?

Lightburn admite que las piezas fueron cayendo por sí solas. “Fue muy extraño. Afortunadamente tuvimos la oportunidad de grabar aquel concierto cuando se presentó la opción de hacer una película. Aceptamos, se grabaron las presentaciones pero luego ya no teníamos dinero para terminar la producción. No teníamos presupuesto para un director o un productor. Tuvimos que confiar demasiado en la poca gente a la que podíamos pagar.

“Contratamos a un editor quien tuvo tres noches para armar este rompecabezas de casi diez horas de película. En el concierto utilizamos nueve cámaras. Las tres noches salíamos vestidos igual. Sin embargo, nada más queríamos escoger una interpretación por canción. No queríamos tener que mezclar tomas de las tres noches por cada tema.

Lightburn agradece a la CBC por el pequeño presupuesto que le ofreció a los Dears para poder terminar. “El siguiente reto fue el de poner todo en contexto. Cómo armar la estructura de la cinta de tal forma que llame la atención de los nuevos fans sin decepcionar a los viejos seguidores.”

Además del concierto, el documental parece que cubre todas las caras relevantes de la historia de esta banda canadiense que se formó en Montreal hace más de quince años. Sin embargo, el único remordimiento de Lightburn es el de no poder mostrar un lado más profundo de México.

“Cuando nosotros nos presentamos por primera vez en México en 2007 (en el Indie-o Fest), la banda salió totalmente emocionada por el entusiasmo del público. Ese fue un concierto que tocó un nervio y que nunca jamás olvidaremos.”

En efecto, Lightburn comenta que las audiencias mexicanas se distinguen por una pasión que se siente “verdadera y orgánica” lo cual empuja a los integrantes de la banda a un mejor desempeño. Esto se refleja en las interpretaciones que se ven en el documental que además logra despertar la intensa alegría que uno siente cuando presencia algo realmente emocionante.

The Dears es una banda fascinante, no sólo por su música, sino por el hecho de que no son tan famosos como otras bandas canadienses tales como Arcade Fire o Broken Social Scene. Incluso dentro de los círculos indie, The Dears sigue siendo percibida como una banda de culto, más que nada, a causa de la poca exposición que recibe en medios que cubren la música indie como Pitchfork o Coke Machine Glow. Murray Lightburn no tiene muchas cosas buenas que decir en favor de la crítica contemporánea:

“Estoy en el punto donde ya no me importa tanto. Cierto, nos preocupa la opinión de los fans pero los críticos son tramposos. Desde mi punto de vista, los críticos trabajan dentro de una maquinaria que mantiene a sus lectores y a las bandas que cubren en un estado de alerta. ¡Y eso apesta! Porque cuando menos te lo esperas, se aprovechan para golpearte debajo de la cintura.

“Dios bendiga a los críticos de hoy, pero su verdadero problema es que carecen de los fundamentos básicos que son necesarios para entender teoría musical. No conocen la historia del rock ‘n’ roll, no conocen la historia de la música clásica, la gran mayoría ni siquiera ha entrado en su vida a un estudio de grabación. Por lo tanto, ¿Cómo pueden criticar a una banda cuando no tienen esos fundamentos?”

Lightburn hace la comparación con un crítico de cine que nunca ha dirigido, actuado o escrito el guión para una película. O el crítico de artes plásticas que nunca ha tomado un curso de dibujo en su vida. Ahora bien parece que cualquier chavito que tenga acceso a internet puede crear su propio blog y ¡VOILA! tenemos otro crítico. “Si 10 bloggeros odian lo que tu haces, automáticamente tu banda desparece del radar y jamás será escuchado por otras personas que pudieron haber encontrado algo de su agrado.”

Para el cantante de los Dears, el término indie ha sido adoptado por empresas como Apple para darse la impresión de que son “cool” o “hip”. Pero Lightburn aclara que una banda no puede ser indie si tiene el apoyo de un conglomerado como Universal Music Group o Sony-BMG. Una banda que se considere realmente independiente es aquella que se encarga, no sólo de su música, sino de todos los aspectos de producción, logística y publicidad.

La supervivencia de la banda depende de métodos más orgánicos como las recomendaciones que hacen sus fans a los grupos de amigos. Cuando le pregunto a Lightburn sobre el disco de los Dears que podría ser el mejor punto de introducción a su música, el artista se queda pensativo.

-¿Sabes? Soy la persona equivocada para responder esa pregunta. Me parece que de alguna manera quieres preguntarme cual es mi disco favorito.
-Algo así.
-Pero eso es como preguntarme ¿Cuál es mi hijo favorito? Yo amo todos esos discos. Nos esforzamos mucho para producir cada uno de ellos. Sería imposible decirte “escuchen este” y ya nos conocen, pero no.

Antes de concluir la entrevista, recuerdo hacerle la pregunta más importante de todas:

-¿Habrá una secuela del video “22: The Death of All Romance”? Es evidente que los ositos de peluche tienen muchos fans por internet.
-No lo sé. Es algo que hemos discutido en el pasado, pero para hacer ese video los animadores se tardaron seis meses y costó mucho dinero. Además, al final vemos como el planeta se parte en dos y creo que ahí se debe de acabar todo.
-Puede ser una precuela.
-Una precuela. Tal vez. Otra posibilidad que se había discutido con la banda era la de hacer nuestros propios ositos de peluche y venderlo con el resto de la mercancía.
-¡Eso sería excelente!

¿Quién no podría querer su propio osito emo mientras uno espera a que se acabe el mundo?

El soundtrack de Never Destroy Us: The Dears at Pasagüero ya está disponible en iTunes.
Texto: Shy (shy@sopitas.com)

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