Cancelan boda porque el novio era mujer

Banten, una provincia que fue creada en Indonesia apenas hace once años y que cuenta con alrededor de 9 millones de habitantes, fue testigo de un hecho inusual: una boda tuvo que ser suspendida porque el novio resultó ser mujer.

Al parecer nadie se había percatado de la identidad del “novio” y la ceremonia religiosa islámica, había transcurrido sin ningún problema, hasta que a la hora de decir sus votos, a este personaje comenzaron a salírsele los gallos y un tono medio afeminado y los invitados al huateque terminaron por descubrir que era una mujer.

Acorde a las palabras de un agente policiaco, “cuando el clérigo le preguntó sus votos, su voz se suavizó, parecía la de una mujer”. Las sospechas comenzaron cuando “el novio” no presentó ningún documento de identidad. Tras las pesquisas, el nombre de la chica era Emi y, más que juzgar la irreverencia de esta ciudadana, deberíamos preocuparnos por la verdadera novia, que no fue capaz de identificar que su “novio” era mujer. ¿O habrá habido complicidad?

Estamos hablando de:

EMI