Las ventanas secretas de Nueva York

Las mujeres son tan vanidosas. No soportan tener para sí mismas toda su belleza, por eso usan minifaldas, vestidos ajustados, por eso se pintan los ojos para que los veamos más, por eso usan tacones de aguja y plataforma.

Pero hay una extraña especie de mujeres, aquellas a las que no les bastan los accesorios que resaltan sus atributos, aquellas que piensan que sus atributos se adornan por sí mismos: las exhibicionistas.

Bendita sea la vanidad de las mujeres y ese extraño talento que tienen para fingir que no les importa que las miren. Algo así me pasó cuando vivía en Nueva York. No tenía mucho dinero y con los precios absurdos de la Gran Manzana, sólo podía rentar una pequeña habitación cuya única ventana (una de esas circulares en las que el vidrio gira sobre un eje central) daba a un callejón en el que se enfilaban una tras otras las puertas de cuatro restaurantes. Los olores de cuatro tipos de comida diferentes se mezclaban con el exquisito aroma de los charcos estancados y la basura que los gatos escarbaban.

Sin embargo, yo no cerraba nunca mi pequeña ventana.

En el edificio de enfrente, vivía una mujer. Nunca supe si vivía sola o con su pareja, o con alguna amiga. Lo que sí supe fue el tipo de lencería que le gustaba usar. Al principio pensaba que era ingenua, que como su ventana daba a una eterna pared de ladrillos, su menta había suprimido la necesidad de una cortina. La verdad era que sus deseos suprimían esa necesidad.

A la mujer le gustaba cambiarse en la ventana y casualmente se le caía el corpiño y tenía agacharse para recogerlo. Por meses fingí ser un ratón silencioso que se agazapaba en la diminuta, discreta, ventana de mi cuarto. Hasta que un día la descubrí mirándome, y contra todas mis expectativas, continuó con su rutina, más sensual que nunca.

Nunca hablé con ella, nunca supe siquiera en qué departamento vivía. Y llegó el día en que mi vuelo a México estaba programado. Hice mis maletas, me despedí de NY, y cerré la pequeña ventana circular de mi cuarto.

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Sexy Lady
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