Siete casos de ciencia sin moral

Durante los años hemos sabido de diferentes casos, reales o ficticios, de científicos que realizan experimentos en pacientes y animales sin tener algún respeto por como puedan afectarlos.

En la realidad, cualquier científico reconocerá que la falta de respeto a la moral en nombre de la ciencia no tiene sentido. Si las cosas fueran así, no existirían estos experimentos donde se rompen las reglas, olvidan el respeto y lo moralmente correcto.

A continuación, les presentamos siete experimentos que se han querido realizar en el nombre de la ciencia en voluntarios humanos, donde los científicos olvidarían la moral y arriesgarían bastante para poder cumplir su hipótesis (no significa que los experimentos puedan resultar exitosos).

Separación de gemelos

Los gemelos tienen la misma información genética y generalmente crecen en el mismo medio, por eso siempre son tan iguales (en físico, gustos y carácter). El expermiento consiste en separar a un par de gemelos a temprana edad y manipular todos los aspectos del lugar en donde crecen. Para poder lograr eso, los gemelos serían separados en el mismo día de su nacimiento y crear hogares donde harían pruebas de la influencia de factores como el clima y la dieta para, finalmente, ver la manifestación de lo genes en los gemelos. Con este expermiento se podría averiguar si un gemelo viviendo, por ejemplo, en un país cálido, desarrollaría el mismo carácter, los mismos gustos y el mismo aspecto que su hermano.

Prueba de sesos

Este experimento solo podría ser realizado en el momento que un buen número de voluntarios se presenten. Pero sabiendo que te quitarán un pedazo de tu cerebro, hace difícil que alguien quiera ser parte del experimento. La idea es que te reiren un pequeño pedazo de seso. Primero te inyectan anestesia, luego realizan un agujero en tu craneo y extraen un pedazo muy pequeño de tu cerebro. Con este experimento se comprendería mucho de como aprendemos y como funciona el ADN en nuetro cerebro. Me imagino que no se tiene que explicar los riesgos de que te quiten la parte más mínima de tu cerebro.

Monitoreo del embrión

El objetivo de este experimento es ver “en primera fila” el desarrollo del embrión de un ser humano para conocer como funciona, que genes se activan y comprender como una pequeña célula puede evolucionar a un ser humano adulto. Para lograrlo, los científicos tendrían que introducir un gen “reportero” a partir de un virus sintético, de esa manera se puede observar el crecimiento y la separación de las células hasta el desarrollo de órganos y del bebé. Si el experimento resulta exitoso se podrían arreglar problemas celulares y enfermedades (como el Parkinson). Pero los riesgos son demasiados, ya que el mapa le podría costar el hijo a la madre voluntaria y hasta, irónicamente, causar serios problemas en el desarrollo del bebé.

Optogenética

El experimento, el cual se ha realizado con éxito en animales, consiste en inyectar un virus en el cerebro, el cual permitiría a los canales iónicos (“switches” que “prenden” y “apagan” las células en el cerebro) responder a la luz. Disparando rayos de luz controlados hacia el cerebro se podrían comprobar numerosas teorías de como funciona el cerebro. Si se lograra realizar con éxito, el experimento revelaría información sin precedentes de como funciona la memoria, el aprendizaje, los reflejos y sentimientos. Los efectos serían temporales.

Cambio de útero

El problema de este experimento es que para poder ser realizado, se requiere la fertilización in vitro, la cual es sumamente cara. Probablemente ninguna mujer se gastaría su dinero para cambiarle el bebé a otra. El experimento consiste en tomar los embriones de dos mujeres e intercambiarlos de lugar. A partir de este experimento se podrían revelar grandes secretos sobre la influencia de la madre sobre los genes y el desarrollo del embrión. Por ejemplo, se cree que una madre obesa tendría un hijo gordo, pero si el embrión de aquella mujer es depositado en el útero de una mujer delgada, se podría comprender que tanta influencia tiene el útero de la mujer flaca y los genes de la obesa.

Héroes tóxicos

Todos nos exponemos a químicos y toxinas contenidas en diferentes productos, pero la idea del experimento sería juntar voluntarios para que prueben los efectos de estas antes de que lleguen al mercado. Con este experimento se podrían salvar muchas vidas. Este tipo de experimentos se realizan hoy en día, pero solo los hacen en animales, lo cual no siempre significa que con los humanos pasa lo mismo. Con un grupo de voluntarios, los científicos podrían repetir estos experimentos en humanos y monitorear las reacciones para determinar los beneficios o los daños que pueden causar cuando salen al mercado. Si se llegan a realizar estos experimentos en humanos probablemente desaparecerían las noticias de los medicamentos o la comida que causan fuertes daños a la salud.

El hombre mono

El último experimento de la lista es probablemente el más abominable de todos. Como dice el nombre, la idea del experimento es cruzar a un humano con un chimpance. Stephen Jay Gould dijo que la apriencia del ser humano se diferencia de la de un chimpance gracias a lo que el llama “neotenia”. Según Gould la neotenia no sucede en los chimpances, por eso tienen un aspecto semejante al de un humano joven. Pero con el tiempo la neotenia aparece y el aspecto juvenil se va con su llegada. Con este experimento, el cual se realizaría con fertilización in vitro y parto natural, se podría explorar la teoría de Gould. Se teme que, debido a los 23 pares de cromosomas del humano y los 24 de los chimpances, se dificultaría el desarrollo del embrión e incluso la gestación. Si se logra realizar el experimento, se comprendería más sobre la teoría de la evolución. Lamentablemente para Gould, este experimento es probablemente el más inmoral que se ha pensado en nombre de la ciencia.

Vía: Wired Magazine

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