Continua la hambruna en el cuerno de África

Hallim salió hace 12 días de Kuntuwarey (Lower Shabelle) junto con sus 9 hijos. La sequía era feroz y ya no tenían nada que comer así que huyeron buscando un futuro. En el camino tres de sus 9 hijos, murieron. Como ellos más de 29 000 niños menores de 5 años han muerto en los últimos noventa días a causa de la sequía y la hambruna.

El éxodo de Somalia continúa pese a que la milicia de Al Shabab no deja que la gente huya, 300 mil personas han abandonado el país huyendo también de los enfrentamientos armados. Las milicias islamistas han cambiado su táctica, ahora se infiltran entre la población local a la espera de lanzar ataques de otra forma. Controlan cerca del 70 por ciento de la población asolada por la sequía. Desde 1991, al menos 700.000 personas han perdido la vida en los enfrentamientos librados en el país, primero por los clanes feudales y, ahora, por las milicias islamistas. De igual modo, en tan solo diez años, el país africano ha dispuesto de hasta once jefes de gobierno, lo que evidencia un notable problema de identidad política.

Sin embargo, para los que logran escapar hay algunos hospitales como el Banadir en la capital somalí, que reciben diariamente a media centena de niños al borde de la muerte por desnutrición, ahí, dicen las autoridades, al día mueren de 1 a 5 niños menores de 5 años. Uno de sus enfermeros relata que la situación no es inusual, y que cada vez se vuelve más dramática.

La ayuda internacional a estos hospitales es irregular, los tratamientos llegan incompletos y son esporádicos, los víveres insuficientes. El pasado miércoles, el Programa Mundial de Alimentos inició un puente aéreo encaminado a transportar a diario cerca de 10 toneladas de alimentos entre la capital de Kenia, Nairobi, y la somalí, Mogadiscio. Un operativo, que desde su puesta en funcionamiento, ha estado en la mira de los ataques de los integristas de Al Shabab.

La gente de Al Shabab no ve este tipo de operaciones como de ayuda humanitaria, sino como militares, y oponen resistencia a ella.

Mientras Al Shabab se ocupa de estrategias militares desesperadas, mujeres como Hallim o Awson Hassan, pierden a sus hijos en pares mientras tratan de salvarlos.

Por lo pronto, para quienes estén interesados en ayudar, les dejamos la página de la Unicef que está solicitando ayuda urgente. Acción Contra el Hambre, otra institución internacional también se encuentra solicitando su ayuda en su página web.

Más de 3,2 millones de kenianos necesitan ayuda «inmediata» debido a la peor sequía regional que se ha registrado en la zona en 60 años y que está causando estragos en gran parte del país. La comunidad internacional ha enviado 1.870 millones de euros, siendo Estados Unidos el que más aporta a la partida total, con 448 millones.


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