Bendita la lencería

¿Qué sería de la fantasía sin lencería? Valga la cacofonía. Hace unos días decíamos que el peor de los errores femeninos era no usar ropa bonita en los bajos momentos de pasión. Y es verdad que siempre se agradece un calzoncito sugerente, un brasiere trasparente, un liguero para los más afortunados.

Advierto que ninguna de sus novias deberán ver el siguiente catálogo de Agent Provocateur, de lo contrario sus tarjetas sufrirán un quiebre en la proporción exacta de qué tanto se les hace gorda con las siguientes fotografías:

Estamos hablando de:

Sexy Lady