James Quinn McDonagh, el rey de los gitanos

Vía: The Sun

Ian Palmer, siguió durante doce años a James Quinn McDonagh, aka el rey de los gitanos, y su familia a través de toda Europa.

Palmer comió, bebió y durmió como gitano. Bailó a ritmo de los violínes y durmió bajo las estrellas, aprendió un par de trucos de circo y con su cámara capturó la lucha de tres familias por el control de las tribus gitanas. “Knuckle”, nudillo, es el nombre del documental que editó Palmer.

Un título que, según el realizador, hace referencia no sólo al oficio de McDonagh, un hombre que recibió un par de balazos, un navajazo y una herida con hacha en el último año y que llega a ganar hasta 80 mil dólares por pelea, si no a la violencia ancestral por el control del bajo mundo de las apuestas irlandesas y el honor de las familias.

¿Quién dijo que ser el rey de los gitanos era facíl?

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