Un tatuaje para morir

 

Una señora de 81 años de edad, recientemente se tatuó “no resucitar” en su pecho, en caso de que algún doctor se le ocurriera intentarlo.

 Se trata de Joy Tomkins, una residente de Downham Market, Norfolk, Inglaterra, quien busca a toda costa que el día que tenga que ser atendida, la dejen morir en paz y no intenten “revivirla” ni nada por el estilo. Después de ver a su esposo Malcom sufrir por varios meses, la ex-secretaria editorial de Punch Magazine decidió que si en algún momento se encontrara grave, preferiría morir inmediatamente a seguir prolongando lo inevitable.

 “Cuando me toque a mi, prefiero estar muerta a medio muerta” comentó Tomkins, agregando: “no quiero que mi familia me recuerde como una roca. Quiero que me recuerden por lo que fui”. Para ello se tatuó dos inscripciones: P.T.O (Power take off) y “Don’t resuscitate” por 5 libras, algo así como 100 pesos.

Tomkins no es la primera en apoyar las muertes. Lo más lamentable para la Joy será que los tatuajes no sirven de documento legal, por lo que los doctores seguirán haciendo lo que se necesite para ayudarla en caso de emergencia. Eso si, la leyenda de su bubi, nadie se la quita.

Estamos hablando de:

anciana Datos
Comentarios