¿Sexo en las alturas? Piénsenlo dos veces

Hace algunos años, no puedo decir que era común, pero siempre estaba la historia de que algún conocido había visto salir a dos personas del mismo baño de un avión. ¿Qué habrán estado haciendo? Saquen sus conclusiones. La discreción reinaba y muchas veces era imperceptible este tipo de actividades.

El pasado domingo, justo cuando se cumplía una década de los atentados terroristas del 11 del septiembre del 2001, un avión de Frontier Airlines declaró el estado de alerta y puso en jaque al FBI  FBI por un comunicado del piloto que informaba de dos sujetos en el baño que habían pasado mucho tiempo encerrados en el baño. Por supuesto, se ignoraba que se trataba de una pareja haciendo realidad sus fantasías sexuales.

Por si las flais, algunos aviones caza y el escuadrón anti bombas, fueron desplegados y todo para que al final fuesen dos calenturientos del aire. Una vez en la tierra y después del susto de la tripulación, la pareja pasó varias horas arrestados. Esto lleva a la pregunta, en un tiempo donde la paranoia domina cada acto realizado en un avión, ¿es necesario que las parejas se arriesguen tanto con tal de cumplir sus deseos más intrínsecos?

Y por si tienen planeado surcar los aires y disfrutar de una grata experiencia sexual al mismo tiempo, piénsenlo dos veces, pues no sólamente tendrían que evadir a la tripulación. Resulta que una investigación de la Health Magazine reveló que los baños de los aviones son uno de los doce lugares más infestados de gérmenes. Mejor aguántense. Además, dudo que sea muy cómodo.

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