Ohhh Berlusconi, te entendemos, amigo, te entendemos

En la prensa italiana, los analistas se refieren al gobierno de Silvio Berlusconi como la putocracia televisiva.

Un regimen corrupto y corrompido, pero a la vez tan profundamente italiano que habría caído hace ya algunos años si no contara con el control de los medios italianos y el apoyo popular entre la clase baja italiana.

La televisión italiana, esa que según el no tan viejo dicho italiano: “si usted no está viendo tetas en su pantalla no está en Italia”.

Berlusconi ha convertido a su cadena televisiva en un especie de desfile de actrices, módelos y socialités y quien diablos va a cambiarle el canal si cada tres minutos alguna italiana, colombiana, venozolana o portugesa semimuestra las tetas en televisión abierta.

Así las cosas, la vieja máxima romana de Pan y Circo ha sido cambiada por algo así como un “Nalga y Chichis” y como parte de esta nueva putocracia creo que no sorprende la noticia de que el master Silvio Berlusconi se gastó más de 1,500,000 pesos en boletos de avíon para llevar y traer a módelos y presentadoras a sus orgías en Roma y Milan.

Entre ellas, la venezolana Carolina Marconi.

 

La notcia, por supuesto, se ha convertido en el nuevo escandalo en la prensa italiana.

¿Podemos culparlo?

No creo, ¿ustedes que harían si les sobrarán millón y medio de pesos?