Y en la nota idiota del día… el árbitro que debió estudiar actuación

Siempre que un jugador de fútbol finge una falta o se tira un clavado al estilo Fernando Platas, los juzgamos como si fuera el fin del mundo y con razón. Los tramposos no deben tener cabida en el deporte, pero, ¿qué pasa cuando el mañoso y tramposo es un árbitro?

Las imágenes que veremos a continuación corresponden al partido de la Serie D de Brasil entre Operario PR y Mirassol, cuyo resultado final favoreció a los primeros por 3-0. Durante el partido, el árbitro del encuentro, un tal Rodrigo Nunes de Sá, se mete en camisa de once varas cuando señala una falta en contra del equipo local y expulsar al jugador George.

La reacción de George no fue la mejor y encara al colegiado, quien decide fingir un golpe, pero sin saber que las cámaras captarían su porquería.