‪Hagamos eco del hartazgo social #Yamecansé

Desde hace 53 días, estamos buscando a 43 estudiantes normalistas de #Ayotzinapa. Los terribles hechos ocurridos en Iguala hicieron que la sociedad mexicana se extrañara, por primera vez en mucho tiempo, de una violencia cada vez más terrible y cada vez más normalizada. Por primera vez en mucho tiempo, somos una sociedad empática. 

Aquellos hechos son la suma de todos los vicios de la política mexicana: corrupción sistemática, nepotismo, violencia, complicidad con el crimen e ineptitud de las autoridades (elegidas a través del voto) para resolver el problema.

Ayotzinapa representa un símbolo de protesta, de hartazgo, una denuncia contra los atropellos de un sistema político descompuesto que exige diálogo y sensatez.

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El problema principal es que 43 estudiantes desaparecieron en una intervención policiaca hace más de un mes y aún no tenemos certezas. Los padres quieren saber la verdad. Hasta ahora, las autoridades no han enunciado una sola declaración con suficiente seguridad.

El gobierno tiene dos responsabilidades fundamentales: administrar el dinero público y administrar la seguridad. Ambas cosas las está haciendo mal: los funcionarios están administrando el dinero público para hacerse ricos y, para ello, se han asociado con miembros del crimen organizado. Al hacer esto han sacrificado la administración de la seguridad. El gobierno y el crimen son hoy, en México, una y la misma cosa.

¿Cuál ha sido la solución partidista? Hacer un pacto de complicidad entre secuaces de muchas tonalidades para solapar sus crímenes. Una política de fuenteovejunismo.

Durante muchos años, los medios han visto a los normalistas como guerrilleros y vagos en malos pasos; omiten que son ellos los que van a comunidades marginadas y olvidadas por el gobierno para educar a la gente en condiciones de pobreza.

Crisis de credibilidad en el gobierno

Murillo Karam presentó lo que él considera “una investigación exitosa en un plazo razonable”. A modo de CSI de bajo presupuesto, nos mostraron crestomatías basadas en testimonios de supuestos criminales (¿su versión de la historia es suficiente para darle veracidad al hecho?), con escenas de crimen, vehículos, peritos trabajando y muchas fotos de restos casi carbonizados imposibles de identificar con pruebas de ADN y un incendio prolongado durante más de 12 horas que nadie vio, percibió, ni olió.

Además, afirmó que no fue un crimen de Estado porque “Iguala no es el Estado mexicano”. Que alguien le explique que los policías municipales, federales, el ejército y funcionarios del MP son parte del Estado.

Hasta ahora lo que se sabe es que no hay un Estado de Derecho, reina la impunidad y las instituciones del Estado son incapaces de hacer su trabajo.

¿Hay esperanza?

Cuando se piensa en los vicios de las instituciones, estos parecen tener raíces tan profundas que parecen imposibles de quitar: la situación parece fija e imposible de cambiar. Y, sin embargo, las instituciones cambian continuamente. Depende de nosotros encaminar ese cambio, que es, por sí mismo, inevitable.

Si el mundo no puede cambiarse ¿qué ha estado haciendo la humanidad durante todos estos años?

A mayores niveles de transparencia, menores niveles de corrupción.

Ya estamos cansados, la gente dice #YAMECANSÉ:

De la indiferencia. Del egoísmo. De que el gobierno sea cómplice del crimen organizado. De tanta impunidad en el país. De la violencia. De no creerle a las autoridades. De que el gobierno esté tan alejado de la gente. De tanto despojo. De tenerle miedo a los que deberían protegernos. De los mexicanos desaparecidos. De los feminicidios. De los muertos. De los decapitados. De los cuerpos que cuelgan de los puentes. De la clase política que tiene secuestrado a nuestro país.  Del oportunismo político.De detenciones arbitrarias. De montajes y simulaciones. De vivir en un país de muertos y desaparecidos.  De que el gobierno y el crimen hagan lo que les da la gana porque nadie los vigila.

¿Qué queremos?

El crimen de Iguala fue posible, porque alguien lo pagó. Evitemos juntos que se pueda volver a pagar por una masacre de esa naturaleza cambiando la situación actual del Estado, tenemos una exigencia puntual:  Unidades de Fiscalización Patrimonial.

  • Queremos respuestas. 1) ¿Qué es lo que pasó?, 2)¿Cuál es el paradero de los estudiantes?  3)¿Quiénes son los responsables y cuáles serán sus sanciones? Las preguntas sobre el caso de los normalistas de #Ayotzinapa y los más de 22,000 desaparecidos siguen abiertas.
  • Queremos que los candidatos a legisladores en las próximas elecciones garanticen la creación de un órgano ciudadano y autónomo para la auditoría de de los recursos públicos y patrimoniales de los funcionarios y criminales. Basta ya de promesas de campaña.
  • Condicionar nuestro voto no a una promesa, sino a una exigencia: los ciudadanos debemos vigilar al gobierno a través de dichas instituciones ciudadanas que se encarguend de vigilar la administración de los recursos ciudadanos y las cuentas patrimoniales de los gobernantes.
  • Asimismo, todos los candidatos y aspirantes a ser servidores públicos, deberán someterse a la misma auditoría. Nosotros establecemos las condiciones del contrato.
  • Éste es sólo el inicio: exijamos al gobierno que cumpla con sus obligaciones.

¿Qué proponemos?

Si tú también estás cansado, comparte con nosotros ¿de qué estás cansado?, ¿de qué estamos cansados? Articular ese hartazgo que muestra por qué estamos hasta la madre de la política, nos ayudará a encontrar la forma de modificarlo.

  • Muestra tu indignación en  http://yamecanse.mx

  • Sube tu foto, video, canción, ilustración a las redes sociales con el hashtag #YaMeCansé y en automático aparecerá en esa página. 

  • Seamos más creativos en las calles, cambiemos las consignas de las movilizaciones: “Zapata vive”, “lucha, lucha, lucha” y “De norte a sur” se recitan más por tradición que por convicción.
  • Si tienes amigos en el extranjero, invítalos a actuar en los gobiernos de sus países para presionar diplomáticamente.
  • ¡Hasta encontrarlos! Sigue saliendo a las calles sin miedo. Ellos merecen todos nuestros esfuerzos.

Expresar el dolor, también es un acto político. Ayotzinapa, cuna de la conciencia social.

@plumasatomicas

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