Conoce a Corales, folk para una mudanza de Caracas a NY

Corales es como se le conoce al proyecto musical de Cybele Peña, músico venezolana que actualmente radica en la ciudad de Nueva York. La música de Corales es un hallazgo de color en medio de las banquetas grises de la ciudad. Al mismo tiempo, en su música hay algo atemporal que, por un lado, suena a algo nuevo y fresco como fruta recién cortada, pero también suena algo clásico, que bien nos puede remontar a tardes de nuestra infancia o a una canción para caminar solo por la ciudad en domingo. Esto quizás tiene que ver con los inicios de Cybele en la música:

“de niña estudié un poco de piano clásico y ese instrumento me ha acompañado en diferentes formas y momentos desde entonces. Sin embargo, la música –como un medio para crear– para mí se fue desarrollando más tarde, de la mano de mis amigos músicos y de maneras accidentales y, asimismo, libres. Me comenzaron a interesar mucho los teclados viejos, los sintetizadores, los ecos, las grabaciones caseras, lo digital. Ese proceso se instauró en mi cotidianidad y también en mi vida privada. En ese sentido, la música para mí comenzó ocupando el lugar del diario y de la afición”.

Al mismo tiempo, ella define la atemporalidad de su música así:

“creo que ese carácter atemporal… podría derivarse de cierta ensoñación, fruto de hacer música en ambientes cálidos con cierta intimidad, de utilizar procesos bastante lo-fi y del juego musical que a veces pesca y se apropia de sonidos o ambientes de otros tiempos”.

Describir la música de Corales es truculento, pues se corre el riesgo de encasillarla en algo que no es, pero la misma Cybele describe su música como texturas oníricas o fantasmales en sus sonidos y una propuesta folk o pop, “Por ende, creo que me permitiría catalogarla como un ‘pop fantasma’ o un ‘folk onírico'”.

Al preguntarle de dónde sale la energía y la creatividad para hacer este EP, Cybele nos responde:

“Corales es mi primer experimento solista. Desde hace un tiempo comencé a componer canciones que asocio con las casas en las que he vivido en los últimos años. Casas escondidas nace de ese repertorio. La energía para grabarlo sale de una mudanza y de un deseo. Me iba de Caracas y estas canciones eran parte de un ciclo vital de experiencias que se cerraba. Quería darles lugar y forma a estas canciones. Mi amigo y compañero musical de muchos años, Raúl Sanabria, fue un aliado muy importante en esto. Él supo traducir y complementar muy bien lo que quería hacer a nivel sonoro, apoyándome en la producción general de este EP que grabamos en su casa. Por otra parte, tenía muchísimas ganas de hacer algo concreto con la música y de compartirlo. En este sentido, sacar este EP para mí es una manera de romper un ciclo privado de hacer canciones un poco a escondidas. Tengo ganas de estar afuera”.

Aquí pueden escuchar Casas escondidas:

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Aunque Cybele lleva tan sólo unos meses en Nueva York, ya desde ahora ella misma vislumbra de qué formas será enriquecedor para poder crecer el proyecto:

“Primero, por las influencias y el despliegue espectacular de cosas que hay que ver y descubrir estando acá. Y segundo, porque por experiencia sé que la nostalgia que se genera estando lejos de casa despierta y hace visibles matices y cosas inesperadas”.

Al momento de revisar las influencias de Corales, salen a la luz artistas como Nico, Mecano y Os Mutantes, pero también explora otro tipo de influencias que, sin duda, se ven reflejadas en su música:

“Hay otras formas visuales que siento muy cercanas a la hora de hacer música, como la fotografía de Francesca Woodman, por ejemplo, o ciertas imágenes y archivos de Caracas… y otras de índole más afectiva como los objetos de mi abuela, mi perra Bubulina, las postales de algunos viajes o los recuerdos de mi niñez”.

Sobran razones para recomendar que escuchen a Corales, la principal es ese sonido casi melancólico, que no es triste sino que es la voz de alguien que se va de casa… y que después regresa para revisar lo que se ha quedado atrás.

@conejoazulorama