Ten una banda de rock, decían; te vas a divertir, decían

No son pocos quienes en su juventud tienen el sueño de volverse estrellas del Rock & Roll, y para acercarse a ello, con toda la ingenuidad e ilusión del mundo fundaban su propia banda musical, esperando conquistar al mundo y llevar una vida llena de sexo, drogas y música.

Pero la realidad para la mayoría es muy diferente. Formar una banda requiere gastar dinero, muchos ensayos y compromiso, por eso, es muy duro cuando al final las cosas no salen y se fracasa en la búsqueda del sueño. En el video que estamos por presentarles, podemos ver el momento exacto en el que la ilusión de un rockero se rompe en mil pedazos.

Todo ocurrió hace unas semanas, en uno de esos festivales musicales gringos organizados por alguna iglesia a los que sólo van los familiares y amigos de los competidores. Ahí, la banda de este chavo interpretaba una versión intensa y anarco-punk-rocker-revolucionaria-dedicada a Dios de Roar, canción que hiciera famosa Katy Perry.

De pronto, algo no le gustó al líder de la banda, quien al ver el poco interés y entrega de sus compañeros interrumpió a la vocalista y se puso loco, estrellando y destrozando su guitarra en el escenario y marchándose del lugar muy indignado.

Aquí este momento.

Así de intensa es la vida de un rockstar.

No se ha vuelto a saber de este chavo, pero sospechamos que en unos años alcanzará la fama efímera y será más o menos así:

La música tiene caminos inesperados.

Estamos hablando de:

Rock