No a la generación del No

En el principio fue el no, el nel, el ni madres. (El evangelio según San Lázaro)

La Generación del no, la generación del fracaso, la generación sin nombre. La generación de políticos que sumieron a México en la inoperancia. Y todos volteamos pa todos lados y tratamos de culpar al vecino.

¿Cómo llegamos a esto?… Y más importante, ¿como saldremos?

No a la Generación del No

Texto: Héctor Aguilar Camín, Jorge G. Castañeda y Federico Reyes-Heroles.

Trece años llevan detenidas las reformas de fondo que el país necesita. La propuesta de cambios políticos hecha por el gobierno empieza a andar el mismo camino: la negación, la parálisis. Es inaceptable el bloqueo persistente al cambio por parte de las fuerzas políticas. Tiene detenido a México.

Quién se opone a todo está a favor de nada. Si estuviéramos en el paraíso, el cambio sería riesgoso pero, ¿estamos en el paraíso? ¿No hay nada que cambiar? ¿No hay nada en las reformas políticas propuestas por el ejecutivo que atraiga a sus opositores? ¿Podemots seguir como estamos en esta materia? ¿Trece años de parálisis no bastan? Quizá el problema con las reformas propuestas–reelección de diputados y senadores, segunda vuelta en la elección presidencial, iniciativa preferente para leyes secundarias, referéndum para cambios constitucionales y candidaturas independientes-es que, por primera vez, los beneficiarios son los ciudadanos, no los partidos.

La resistencia al cambio une a la Generación del NO, la generación de políticos de todos los partidos que han hecho improductiva nuestra democracia. Quienes apoyamos estas reformas, podemos abrigar serias divergencias entre nosotros o con el gobierno en otros temas; podemos pensar que a la reforma del gobierno le sobran o le faltan detalles. No es un paquete perfecto,
como si existiera alguno.

Pero en su conjunto, constituye el cambio más importante en el país desde 1994, y sobre todo, la llave para introducir cambios mayores en otros ámbitos: económico, social, internacional, jurídico, y de seguridad. Por eso las hacemos nuestras, y llamamos a los legisladores a dejar atrás diferencias menores y el interés coyuntural, a favor de una visión de futuro audaz y alentadora.

La Generación del NO es responsable de lo que NO ha ocurrido en México. Negar el cambio es perpetuar el presente.

Amigos legisladores: aprueben las reformas y demos inicio al debate de fondo: ¿Qué futuro queremos para México? Avancemos juntos, para poder luego debatir juntos, y decidir en democracia.