La otra cara de Sudáfrica 2010

Mañana estaremos a 100 días del mundial de Sudáfrica. Lo que parecería ser sinónimo de buenas noticias, no ha resultado rentable para sus anfitriones.

Según una nota del Milenio, la construcción de estadios y caminos para la competencia generó empleos, unos 130,000 según sus organizadores, pero temporales y no muy bien remunerados. Simplemente, de 45.000 hombres que trabajaron en los estadios que darán cabida a las competencias de los próximos meses, 30.000 ya fueron dados de baja y se han sumado a las filas del desempleo.

El sector turístico también ha bajado las expectativas. De acuerdo con las recientes declaraciones de la FIFA, se espera la llegada de solo 350,000 extranjeros, contra el medio millón que calculaban. Sobre este campo, los incrementos en las tarifas de hospedaje y transporte (hasta en un 100%), han sido las justificaciones de la falta de interés por parte de los aficionados.

A pesar de estos datos, el presidente Jacob Zuma describe al evento como una competencia que dejará un “gran legado” a las generaciones jóvenes del país. En contraste contrastante, la revista local Finweek ha calificado esta inversión como “un verdadero desperdicio”.

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Mundial Sudáfrica 2010