#DiaInternacionalDeLaDanza: cinco mexicanos que han triunfado en la danza

La danza es una práctica que nos permite liberar el cuerpo a través del movimiento, ya sea con música o sin ella, es una de las formas de expresión más antiguas en el mundo, ya sea con fines de entretenimiento, religiosos, artísticos o de interacción social. 

Al ser un lenguaje no verbal, también podemos considerarlo una forma de comunicación en la que podemos transmitir cualquier tipo de emociones. 

Hoy se celebra el Día Internacional de la Danza, que fue establecido en 1982 por la UNESCO. Se eligió el 29 de abril por ser el nacimiento de Jean-Georges Noverre, creador del ballet moderno. Cada año una celebridad del mundo de la danza es el encargado de emitir un mensaje respecto a este día donde se festejan los diferentes géneros, desde el ballet, hasta el hip-hop, el hawaiano, el folclórico, etc.

Este año Israel Galván fue el encargado de emitir el mensaje. 

Carmen Amaya, Valeska Gert, Suzushi Hanayagi, Michael Jackson…danza inclasificable. Yo no podría descifrar sus estilos de baile… los veo como turbinas generadoras de energía y esto me hace pensar en la importancia de la pelea sobre esa misma energía del que.

Pelea. Seguramente lo importante no es la coreografía, sino precisamente esa energía de goku, el torbellino que provoca.
Imagino una bobina tesla atrayéndolos a todos y emitiendo un rayo sanador y provocando una metamorfosis en los cuerpos: Pina Bausch como mantis religiosa, Raimund Hoghe convertido en escarabajo pelotero, Vicente Escudero en insecto palo y hasta Bruce Lee en escolopendra.
Bailé mi primer dúo con mi madre, embarazada de 7 meses. Puede parecer una exageración. Aunque casi siempre bailo solo, imagino que me acompañan fantasmas que hacen que abandone mi papel de “bailaor de soledades”. No querría decir Didi-Huberman: de soleares.
De pequeño, no me gustaba el baile, pero era algo que salía de mí de una forma natural y fácil. Casi instintiva. Con el tiempo me di cuenta que el baile curaba, me hacía efecto, casi medicinal, me ayudó a no ser tan introvertido y a abrirme a otras personas. He visto la imagen de un niño enfermo de ébola curándose a través de la danza. Se que es una superstición, pero, ¿sería eso posible?
Después, el baile, acaba convirtiéndose en una obsesión que consume mis horas y que hace que baile hasta cuando me quedo quieto, inmóvil, apartándome así de la realidad de las cosas. No sé si esto es bueno, malo o necesario pero… así es. Mi hija Milena, cuando estoy quieto en el sofá, pensando en mis cosas, con mi propio runrún, me dice: papi, no bailes.
Y es que veo a la gente moviéndose al andar por la calle, al pedir un taxi, al moverse con sus diferentes formas, estilos y deformidades.¡Todos están bailando! ¡No lo saben pero todos están bailando! Me gustaría gritarles: ¡hay gente que todavía no lo sabe!, ¡todos estamos bailando! , ¡los que no bailan no tienen suerte, están muertos, ni sienten ni padecen!.
Me gusta la palabra fusión. No como palabra de marketing, confusión para vender un determinado estilo, una marca. Mejor fisión, una mezcla atómica: una coctelera con los pies clavados en el suelo de Juan Belmonte, los brazos aéreos de Isadora Duncan y el medio cimbreo de barriga de Jeff Cohen en Los Goonies.Y con todos estos ingredientes hacer una bebida agradable e intensa, que esté rica o amarga o se te suba a la cabeza. Nuestra tradición también es esa mezcla, venimos de un coctel y los ortodoxos quieren esconder su fórmula secreta. Pero no, razas y religiones y credos políticos, ¡todo se mezcla! , ¡todos pueden bailar juntos!. Quizás no agarrados, pero sí unos al lado de los otros.
Hay un antiguo proverbio chino que dice así: el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. Cuando una mosca levanta el vuelo en Japón, un tifón sacude las aguas del

Caribe. Pedro G Romero , después de un aplastante baile por sevillanas, dice: el mismo día que cayó la bomba en Hiroshima, Nijinsky repitió su gran salto en un bosque de Austria. Y yo sigo imaginando: un latigazo de Savion Glover hace girar a Mikhail Baryshnikov. En ese momento, Kazuo Ono se queda quieto y provoca una cierta electricidad en María Muñoz que piensa en Vonrad Veidt y obliga a que Akram Khan provoque un terremoto en su camerino: se mueven sus cascabeles y el suelo se tiñe con las gotas cansadas de su sudor.

Me gustaría poder dedicar este Día Internacional de la Danza y estas palabras a una persona cualquiera que en el mundo esté bailando en este justo momento. Pero, permitidme una broma y un deseo: bailarinas, músicos, productores, críticos, programadores, demos un fin de fiesta, bailemos todos, como lo hacía Béjart, bailemos a lo grande, bailemos el Bolero de Ravel, bailémoslo juntos.

Para celebrar este día, le traemos la semblanza de cinco mexicanos vivos que han triunfado en esta disciplina:

Isaac Hernández

Nacido en Guadalajara el 30 de abril de 1990, comenzó a estudiar ballet clásico en 1998 por su papá el Maestro Héctor Hernández Valle. En 2003 consigue una beca para irse a estudiar a The Rock School for Dance Education en Filadelia, fue parte del Ballet de San Francisco y del American Ballet Theatre, para después sumarse a las filas del Ballet Nacional de Holanda en 2012, como primer bailarín.

En Holanda permaneció dos años, de donde se despidió hace aproximadamente un mes, para emigrar al English National Ballet. “Formar parte de una de las más grandes compañías (de ballet) de Europa es un sueño hecho realidad y estoy muy agradecido por la oportunidad de la experiencia y por trabajar con la gente que admiro, y que me inspira”, dijo Issac Hernández citado por la ENB.

 

Esteban Hernández

Hermano menor de Isaac, Estaban comenzó sus estudios de danza a los 7 años, con su padre. Comenzó a participar como invitado de diversas escuelas como la Academia de Ballet de Londres, la Academian de Ballet Doris Topete, entre otras. En 2003, con tan solo 8 años, es aceptado para participar en el Concurso Internacional Youth America Grand Prix.

Cursó tres años en The Rock School for Dance Education, obtuvo mención honorifica en el Lynn Seymour Award (compentencia que se lleva a cano en The Royal Ballet School en Londres), Es el primer mexicano en graduarse en The Royal Ballet School en Londres y actualmente es parte del Ballet de San Francisco.

Elisa Carillo

Comenzó sus estudios en danza clásica a los 6 años, para después ingresas a la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del INBA, Obtuvo una beca para irse a estudiar a The English National Ballet School, graduandose en 1999.

Ese mismo año fue contratada por Reid Anderson para integrarse al Stuttgart Ballt de Alemania, donde inició como practicante, pero continuo sus estudios para recibirse como maestra de ballet, otorgado por The Jhon Cranko School de Sttutgart. En la actualidad se desempeña como primera bailarina de la Staatsoper de Berlín (Opera Estatal) y es considerada una de las 50 personalidades más importantes de la ciudad de Berlín, reconocimiento otorgado por la Cámara de Senadores por su aporte al arte y la cultura.

Patricia Linares

Esta bailarina de flamenco lleva una exitosa trayectoria, ya que ha realizado una destacada labor docente, coreografica, artisitcas y de investigación. çHa trabajado en diversas compañías de baile español, 25 años como solista y directora de su propia compañía de baile.

Se ha presentado como crotalista, realizando conciertos de música cl´ssica española para guitarra y piano con acompañamiento de castañuelas.

Bianca Marroquín

Bailarina de ballet y actriz de teatro y televisión. Fue parte de la primera presentación musical de La Bella y la Bestia, después participó en Rent, El Fantasma de la Ópera y debutó en el papel estelar de Roxie Hart, en Chicago. Gracias a su interpretación sería invitada a realizar el personaje en la puesta en Broadway durante cinco semanas.

Se conviritó así en la primera mexicana en participar en Broadway, después se unió a The Pijama Game como Carmen, In The Heights como Daniela y el estelar en Mary Poppins, durante su presentación en México.

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