No lo dije yo primero… EU: objetivo capturar el Mar Caribe 1

Buscando información sobre la Iniciativa Mérida y la reciente visita de Hillary Clinton a México, (por cierto fui banneado extrañamente de Internet por unas horas) encontré un texto que nos habla de una realidad que no se comenta abiertamente en los medios y vale la pena conocer: los avances de EU en la captura del Mar Caribe y zonas estratégicas, incluyendo México, por el analista en geopolítica y geoeconomía: Dr. Alfredo Jalife-Rahme.

Acá les dejo algunos fragmentos del texto y el link donde pueden leer el documento completo y sacar sus propias conclusiones.

EU captura el Mar Caribe frente al BRIC

En fechas recientes, la administración de Obama ha desplegado varios movimientos militares de envergadura en la región del Mar Caribe: instalación de siete bases militares en Colombia, tolerancia desmedida al golpe de Estado en Honduras (donde colaboraron sus aliados Israel y Taiwán) y “ayuda humanitaria” de 12 mil marines en Haití (que pone en jaque a Cuba en su retaguardia).

La captura del Mar Caribe por Estados Unidos es de largo aliento y mucha paciencia, pero representa una de sus máximas prioridades estratégicas y vitales para su “seguridad nacional”, que convoca e implica al “cambio de régimen” en Cuba y Venezuela –de paso, en el restante de los ocho miembros de la Alba: Nicaragua, Ecuador, Bolivia y las islas caribeñas Antigua/Barbuda, Saint Vincent/Grenadines, y Dominica (no confundir con República Dominicana).

El Mar Caribe constituye una extensa zona marítima de 2 mil 754 kilómetros cuadrados, poco se publicita, pero una de las actividades más lucrativas de las paradisiacas islas caribeñas se centra en los paraísos fiscales (off-shore) donde se blanquea el dinero ilícito del mundo, bajo el control del G7, en particular, de la dupla anglosajona (Estados Unidos y Gran Bretaña), donde descuellan las Islas Caimán británicas y Antigua (matriz operativa del fraudulento Banco Stanford) sin pecar de exageración, al unísono de las célebres plazas financieras de Wall Street y la City. Los paraísos fiscales del Mar Caribe representan las entrañas de la globalización financiera desregulada (sin vigilancia gubernamental ni ciudadana), las cuales requieren, paradójicamente, de una considerable vigilancia militar.

Se desprende así la mezcla superestratégica –para no decir altamente explosiva– del Mar Caribe, única en su género en todo el planeta: hidrocarburos, turismo, juego de todo tipo de azar, cruceros del amor, cruces de transacciones financieras clandestinas, pesca abundante y un relevante canal, otra dimensión estratégica “un nuevo Muro de Berlín” que pudiéramos trazar linealmente desde la frontera de Colombia y Venezuela hasta el Canal del Viento, es decir, el estrecho marítimo entre Cuba y Haití.

El punto fino es la vinculación de Venezuela con Brasil, lo cual comporta aspectos “visibles” (Mercado Común del Sur y la sinergia de los hidrocarburos) como otros “invisibles” que se pueden deducir en su conjunto del manejo de las relaciones internacionales de profundidad estratégica del presidente brasileño Lula y el presidente venezolano Chávez (por ejemplo, la fuerte relación mutua con Irán y con tres miembros del BRIC).

Pudiéramos decir que éste sería el primer plano que conlleva otro plano más profundo: detener y contener al gigante brasileño que prácticamente ha emergido como la nueva potencia geoeconómica superlativa de Suramérica (y de toda Latinoamérica). Ya que en fechas recientes Rusia y China (lejanamente India) han penetrado en forma espectacular en las entrañas geopolíticas, geoeconómicas y geofinancieras de Suramérica, primordialmente en su alianza con Venezuela (la máxima potencia de petróleo del mundo, según datos recientes de la Agencia de Energía de Estados Unidos) y Brasil: la flamante potencia geoeconómica del siglo XXI…

Próximamente sopicuates: la Iniciativa Mérida el caballo de Troya de EU para México, los rumores del proyecto HARPP, bombas tectónicas y más paranoid android…..

Fuentes: La Jornada, Contralínea, Alfredo Jalife-Rahme.

Por: KID A