Arqueólogos del INAH encuentran el gran tzompantli de Tenochtitlán

El Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH) anunció ayer sobre el hallazgo del que podría ser el Huey Tzomplantli,  principal estructura prehispánica formada por cráneos y que sería contemporánea al Templo mayo, es decir, datar de entre 1486 y 1502.

Ubicado en la calle de Guatemala del Centro Histórico, lo encontrado por investigadores correspondería con lo que en su momento escribió fray Bernardino de Sahagún, misionero y uno de los principales reconstructores de la Historia del México antiguo: “[él] mencionó varios tzompantlis y dos juegos de pelota. Éste, por su ubicación, creemos que se trata del Huey Tzompantli, el gran tzompantli de Tenochtitlán, y esperamos localizar otros”, mencionó el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma.

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“El tzompantli tenía un simbolismo específico y era muestra del poder mexica. Ahí iban a parar los cráneos de decapitados en diferentes ceremonias, incluso las víctimas eran mexicas (…) El hecho de exhibir a los enemigos era una especie de advertencia’’.

Según fuentes históricas del siglo XVI, los tzompantlis son estructuras alargadas que en la parte superior tienen una serie de postes de madera con travesaños, en las cuales se colocaban cráneos de decapitados en ceremonias. En el caso del hallado en el número 24 de la calle de Guatemala, éste se trata de un muro de tezontle recubierto de estuco y con orientación de norte a sur. Su tamaña aproximado puede ser más de 34 metros de largo por 12 metros de ancho.

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Hasta ahora los especialistas del INAH han podido dejar al descubierto una plataforma de aproximadamente 45 centímetros de altura. Este trabajo lleva meses realizándose: en su primera etapa (que comprendió enero-junio 2015) se encontró el centro de la plataforma, en la cual se asomaban cráneos pegados con argamasa de cal, arena y tezontle, “en una forma que no se había encontrado anteriormente, asociado al recinto sagrado de Tenochtitlán’’.

Se prevé una segunda etapa de este trabajo, en la cual se vislumbra el hallazgo de más material. Hasta ahora se tiene el registro de 35 cráneos organizados en diferentes hileras. ‘‘Hay individuos de diferentes edades. Observamos cráneos de adultos jóvenes, niños y mujeres, pero principalmente son varones’’, detalla Raúl Barrera, supervisor del Programa de Arqueología Urbana.

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El encargado de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH, Pedro Francisco Sánchez, dijo en conferencia de prensa que la compleja exploración podría relacionarse con investigaciones hechas a principios del siglo XX. En todo caso, se continuarán con los trabajo para descubrir más de esta importante pieza arqueológica, cuyo acceso por ahora está restringido, aunque la finalidad es que se consiga su exhibición al público.

*Vía La Jornada, Milenio