Arrestan a estudiante del IPN por vivir junto a bodega con mercancía robada

Otro caso más de injusticia en México; detienen a egresada del IPN por vivir al lado de una bodega donde se guardaba mercancía robada con un valor de 94 millones de pesos.

Con tal de encontrar un culpable y cerrar rápido el caso, las autoridades mexicanas arrestaron el pasado 15 de agosto a Jessica Sarahí Espinosa López y ahora se encuentra en la Prisión de Santa Martha Acatitla sin derecho a fianza.

¿Quién era Jessica Sarahí Espinosa López y cuál fue su “crimen”?

Hace apenas unos meses, Jessica se graduó con honores de la carrera de Ingeniería por el Instituto Politécnico Nacional. Como parte de su proyecto final creó un perro robot lazarillo que servía como perro guía para las personas invidentes, este gran invento incluso fue difundido por el Conacyt y varios medios de comunicación.

Para pagar sus estudios, Jessica trabajaba vendiendo refrescos en eventos los fines de semana y como salía muy tarde y vivía hasta Mixquic, su jefa le echaba la mano pagándole la renta de un cuarto por la zona, junto a la bodega de los refrescos.

Lo que Jessica no sabía es que dentro de ese terreno había otra bodega que ocultaba mercancía robada a la tabacalera Phillip Morris. El valor de estos productos era 90 millones de pesos.

La Procuraduría General de “Justicia” había estado investigando el caso de la mercancía robada y hace una semana, el 15 de agosto, dieron con las bodegas y entraron al lugar. Jessica era la única persona que se encontraba ahí y aunque explicó su situación, le dijeron que tenía que ir a testificar al Ministerio Público, donde después, sin pruebas suficientes, fue detenida y enviada al Penal de Santa Martha Acatitla.

Entre las “pruebas” que presentaron en contra de Jessica, estaba un video donde se veía la participación de una mujer en el robo, pero el detalle es que la mujer no coincide en nada con la complexión de Jessica ya que la mujer del video es alta, esbelta y con más busto que ella.

Para acabarla de amolar, Aidé Lora, su jefa y la que la ayudaba con el cuarto, por miedo no fue a declarar y explicar qué hacía Jessica viviendo ahí.

¡Ayudemos a Jessica! Que la impunidad no gane otra vez y realmente se haga justicia. Aquí puedes firmar la petición para su libertad.

 

 

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