Con ayuda Facebook, clase media y universitarios de Siria buscan refugio en Europa

Aunque los vemos en los medios de comunicación cruzando las fronteras europeas en grandes grupos, también están los sirios que buscan escapar de la guerra que desde hace cinco años azota a su país de una manera más “planeada”.

Para ello, necesitan entre 2 mil 500 y 4 mil 500 euros, que es lo que traficantes de personas les piden por ayudarlos a “cruzar” el Mediterráneo. A este recurso acuden personas educadas, con solvencia económica, que pese a formar parte de la clase media, al igual que campesinos y gentes sin estudios, buscan formar parte de los 338 mil refugiados a los que Europa ya dio asilo.

budapest refugiados CM

Pero la diferencia radica en que ellos no van sin rumbo: desde su computadora planean la ruta que seguirán, por la cual ya han viajado otras 23 mil personas; chatean en red buscando las últimas novedades y se coordinan con su “pollero” vía telefónica.

“Hay un problema. No podemos ir en avión a Beirut. Hay que cruzar la frontera (…) Nos hace falta una reserva de hotel de tres días para que nos dejen entrar como turistas, eso son 150 euros más”.

internet siria

Los que aún no han logrado entrar a Europa pueden visitar la página Facebook “Garaje de los que no van a ninguna parte”, en el que se pueden enterar de las nuevas rutas migratorias, obtener mapas para cruzar las fronteras, saber cuáles son los precios de transportes y hospedajes; además de servir para aquello que buscan contacto con familiares o quieren referencias de traficantes con los que el cruce es efectivo y advertencias de los que no respetan los tratos o son más despiadados.

“Somos un mero mercado de carne para los traficantes. Nuestras vidas valen mil 100 euros”, comenta para El País un joven sirio que logró sobrevivir a un naufragio y después a morir asfixiado dentro de una furgoneta, riesgos que corrió en su afán de escapar de los territorios ocupados por el Estado Islámico: “créeme: en Siria se pasa más miedo bajo la guerra. No hay marcha atrás”.

siria ue

Ya establecido en Estocolmo, este chico asesora telefónicamente a nueves amigos para que, una vez que reúnan el dinero necesario, le hagan compañía. Sin embargo, les advierte que por más calculado que esté su viaje: “los planes difieren mucho de la realidad”. Así que aunque se sabe que los traficantes dejan que cada “pasajero” cargue una mochila de equipaje, las reglas pueden cambiar.

No obstante, parece que eso poco importa a los sirios, quienes ya no piensan en pertenencias, sólo en dejar atrás cinco años de guerra: “mi pijama, una muda de ropa seca, el celular bien plastificado, mi pasaporte y el certificado universitario”, eso es lo único que lleva una chica de Siria, que pronto iniciará su viaje hacia Europa.

*Vía El País