Caso Ayotzinapa: PGR ya sabía del quinto autobús, no lo dio a conocer por “presión social”

Pues ahora resulta que sobre la desaparición de los 43 normalistas la Procuraduría General de la República (PGR) todo lo sabe… nomás que no ha querido aflojar la información, pues para no herir susceptibilidades.

En el informe de la Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dado a conocer hace unos días, se remarcó el hecho de que la PGR omitió la investigación de un quinto camión, el cual podría haber contenido la razón por la que se atacó  a los estudiantes de Ayotzinapa… pero no, no es que no supiera de ese vehículo o que no quisiera investigarlo, sino que esa línea de investigación no se dio a conocer por “presión social”. Así lo planteó el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián:

“Toda esta información está en los expedientes. Todos somos conscientes del nivel de presión (social) que tuvo en ese momento la investigación y la dificultad de comunicación. Hay cosas que estamos obligados a reconocer: puede expresar un grupo con este reconocimiento de independencia y que son escuchadas y atendidas por la sociedad de una manera determinada”.

roberto campa

¿Pues qué había –según- en ese autobús? Bueno, la teoría apunta a que el posible móvil del ataque contra los estudiantes fue que estos sin saberlo “tomaron” un vehículo en el que se transportaba droga de Guerrero a Chicago.

Tal teoría no pudo ser anunciada antes por la PGR dado que cualquier planteamiento que tuviera que ver con estupefacientes “línea de investigación muy delicada por lo que significa y por lo que puede representar” cuando es dicha desde el gobierno… pero ya si la plantea un grupo independiente, como el GIEI, la cosa cambia. “Hay cosas que estamos obligados a reconocer: puede expresar un grupo con este reconocimiento de independencia y que son escuchadas y atendidas por la sociedad de una manera determinada”.

Para Campa Cifrián, el informe que la GIEI presentó y el que hace meses dio a conocer la PGR, en realidad no tiene mucho de diferente… bueno “cositas”, como el que los expertos señalen que no hay evidencias para asegurar que los 43 normalistas desaparecidos fueron incinerados en el basurero de Cocula… o lo del quinto camión. Pero de ahí en fuera, son parecidos.

Por ejemplo, coinciden en que los hechos ocurrieron la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre en Iguala, Guerrero y también en que los estudiantes fueron víctimas de policías de ese Iguala  y Cocula… bueno, si en esto no estaban de acuerdo, la cosa sí estaría para llorar… más.

*Vía La Jornada, Radio Fórmula