Y en la nota idiota del día… ladrón de banco pide que depositen el dinero en su cuenta

¿Pues qué querían?, ¿que con tanto ratero que anda por ahí saliera a la calle con todo el dinero?…

Paul Neaverson, quien desde hace un par de días es un serio contendiente a llevarse este año el título de “El ladrón más estúpido del mundo”, entró a un banco ubicado en Rainham, Kent, en Reino Unido… muy decido, se fue directo al cajero y le colocó un cuchillo en el cuello…

Ya el empleado sabía para dónde iba el asunto, así que aflojó el cuerpo y se dispuso a acceder a todas las peticiones del hombre de 61 años… sin embargo, la sorpresa –y seguramente la carcajada interior- no pudo evitarse al escuchar una extraña petición: que le depositara el dinero robado en su propia cuenta bancaria.

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Claro, ¿de qué otra forma podía comprar un boleto de avión para Corfú, isla griega a donde el sexagenario quería ir con el fin de entrevistarse para un trabajo como entrenador de golf?… en fin, al ver lo fácil que logró su objetivo, Neaverson fue a una sucursal de HSBC que estaba a pocos metros de su primer golpe e intentó aplicar la misma… sin embargo, ahí fue detenido, ya que el empleado del primer banco solicitó la presencia de la policía.

En “defensa” de Neaverson, su abogado, Danny Moore, calificó el robó de su cliente como “ridículo”, además destacó que su cliente nunca antes se había metido en problemas… nomás que está chavo y se le hizo fácil…

“Fue ridículo. Sólo tenía un final… y aquí está. (Mi cliente) ha llevado una vida respetuosa de la ley y ahora se encuentra a sí mismo de cara a la que podría ser una muy larga sentencia”.

Le salió barato: por los dos intentos de robo y por la posesión de una navaja, Neaverson fue declarado culpable y sentenciado a dos años de prisión… Bueno, hay que reconocerle la honestidad: él mismo aceptó los cargos.

*Vía metro.co.uk
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