La historia detrás de los conflictos internos en Ibero 90.9

La polémica generada en los últimos días por la emisora Ibero 90.9 encendió algunas discusiones acaloradas en redes sociales. Después del despido oficial de el Triste Turno y el Resplandor, que dejó frío tanto a los escuchas como a los medios de comunicación, sale a la luz una cloaca que ya no se puede ocultar.

Hablamos con Cuadros y Javier Risco, hoy ex-integrantes del equipo de El Resplandor, para que nos pudieran dar un panorama acerca de qué está sucediendo dentro de la emisora y su opinión respecto a los últimos hechos.

¿Cómo surgió todo este problema que llevó a terminar su programa y el de el Triste Turno?

Javier Risco: “Pues todo comenzó con los cambios administrativos de hace varios meses, cuando Leticia Santos se marchó como directora de la carrera de comunicación y es relevada por Manuel Guerrero, quien comenzó a hacer cambios dentro de la estación; entre ellos, el darle prioridad de decisión a Isabel Hernández sobre el trabajo que representaba Manuel Venegas “El Borla”, como director de la estación. El Borla fue quien me invitó a entrar al Resplandor; al ver que las decisiones pasaban por encima de él, y que eran manos ajenas y desconocidas para el grupo del Resplandor, pues causó nuestro descontento”.

“La gota que derramó el vaso fue la declaración que Agustín Peña (jefe de contenidos culturales) dio en una charla abierta en Pecha Kucha. Mencionó que el principal problema de la estación éramos nosotros, los locutores, quienes nos “vendíamos” por unos tennis o ropa en lugar de enfocarnos en crear radio. Declaró que por este motivo la estación tendría cambios en octubre y que la programación sería totalmente distinta de cómo la conocemos actualmente”.

¿Qué detonó la declaración de Agustín Peña?

Cuadros: “Pues esto causó mucha confusión dentro de la estación ya que nadie sabía nada al respecto y para que dichas declaraciones fueran públicas era porque debían tener alguna planeación. Además, levantó descontento por la declaración de “vendidos” cuando en realidad pues no recibimos ningún pago por parte de la emisora, nuestra permanencia fue por el simple gusto de hacer radio”.

Javier Risco: “Pues dicha declaración dividió en dos a la estación, unos a favor de Isabel Hernández y otros a favor de Manuel Venegas. Esto creó confusión y una vibra pesada dentro de la radio. Lo único que todos podíamos deducir era que indudablemente la programación ya no sería la misma y que habría un cambio total dentro de la radio. En ningún momento fuimos invitados a a participar en alguna junta y, de hecho, la única y última vez que tuvimos una con Manuel Guerrero fue para armar la estrategia de nuestra salida”.

Aquí dicha declaración de Agustín Peña en Pecha Kucha:

¿Cómo interpretaron la salida del Triste Turno?

Cuadros: “Pues dentro de los chismes de la estación siempre noté que el Triste Turno y el Resplandor eran internamente “mal vistos”, programas que no aportaban nada. Al enterarnos de la salida del Triste Turno, entendimos que no había otra opción, que era inminente que también tendríamos que dar nuestro fin y  por temor de no encontrar tiempo para despedirnos de nuestro público fue que decidimos hacerlo el día de ayer. Sí actuamos en forma de solidaridad con el TT, pero principalmente fue por los problemas que nos aquejan por la mala organización de la estación y por las manos ajenas en nuestra programación”.

“Entiendo que la misión de la estación es la innovación y que con ello significa cambios dentro de la programación, lo que no está bien es la forma en cómo se llevó toda la relación”.

¿Cómo fue la relación con los nuevos integrantes del cambio administrativo?

Javier Risco: “Pues jamás se presentaron y ni si quiera procuraron mandarnos un correo. Además, la forma en cómo actuaron con los integrantes del Triste Turno es totalmente repudiable”.

“Estos elementos más el despido de Anna Stephens por “no cumplir el perfil” para la estación y la renuncia de mi amigo Alfonso Basilio por ver todo este desmadre, pues fracturaron toda la esencia que me permitía sentirme identificado, y representar a la estación”.

¿Tiene algo que ver la Universidad Iberoamericana en todo esto?

Cuadros: “El problema no es directamente con la Universidad, he visto que mucha gente se expresa en contra de ella y quiero aclarar que ellos no tienen la culpa de nada ya que la institución siempre actúo como debe; al contrario, agradezco que me hayan permitido representarla a través de su radio. El problema es dentro de la estación, son problemas internos”.

“Lamento la situación porque más allá de haber tenido que cerrar el ciclo de un proyecto que llevé con pasión, afecta a los escuchas, ellos al fin y al cabo son los afectados con dichos cambios. Espero  que la estación en dichos cambios permita a los jóvenes adentrarse a la estación, que sea un espacio donde realmente los alumnos de la Universidad se sientan identificados ya que en el tiempo que estuve trabajando noté que los estudiantes de comunicación no están tan interesados en ejercer el papel de la locución. Quizá este desinterés pueda cambiar si la estación les permite su entrada”.

¿Qué exiges a la estación después de todo lo sucedido?

Cuadros: “Lo único que exijo es un respeto a los integrantes de la radio, a pesar de que existan diferencias o descontentos esto no significa que deba desaparecer el buen trato entre unos y otros. Si la estación de Ibero 90.9 ha logrado tener la mejor audiencia éstos últimos cinco años y ha permanecido como uno de los medios de prestigio, es justo por el trabajo que todos hemos hecho en equipo”.

 

Aquí la despedida de El Resplandor:

 

 

Aquí la despedida de El Triste Turno:

 

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