Miren algunos vestigios que nos ha dejado la evolución humana

Puede que no todos los días nos pongamos pensativos acerca de la historia de nuestra especie, pero no por eso deja de ser un tema bastante interesante para abordar. Como sabemos que a ustedes les gusta aprender uno o dos datos curiosos, hoy les vamos a mostrar un video titulado “Proof of evolution that you can find on your body”, el cuál básicamente nos dice que en nuestro cuerpo hay evidencia visible de que ha sufrido numerosos cambios durante la evolución humana.

Aquí dejamos el video:

 

Ok, no todos aquí van a estar traduciendo lo que dice este video, por eso les daremos una breve explicación de todo lo que estuvieron viendo.

Este video nos explica que hay ciertas partes de nuestro cuerpo que tuvieron que cambiar de acuerdo a las necesidades de nuestra especie. Sin embargo, a pesar de que la evolución ha hecho sus modificaciones, aún podemos encontrar vestigios de viejas características físicas que describen un poco nuestro pasado.

Uno de los ejemplos que nos dan, es un vestigio muscular encontrado en nuestra muñeca, el cual puede ser encontrado aún en muchas personas, pero que ha dejado de ser necesario en nuestro cuerpo. La existencia o ausencia de este no hace nuestro agarre o brazo más débil, de hecho, algunos mamíferos también lo poseen porque aún se desplazan usando 4 extremidades.

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También se mencionan algunos músculos alrededor de nuestras orejas, los cuales no tienen mucha movilidad; esto explica que en el pasado, pudimos ser similares a aquellos animales que podrían mover las orejas para una mejor localización de sonidos. Ya saben, como cuando un perrito o un gato captan ruidos desde lejos.

El simple hecho de que se nos erice la piel es otra prueba evolutiva, ya que es una reacción causada cuando nuestros niveles de adrenalina aumentan en respuesta al frío, situaciones peligrosas o hasta emocionantes.

Finalmente tenemos un vestigio no visible en la mayor parte de los casos. Hablamos de unas vertebras al final de nuestra columna que salen sobrando; ¿por qué están ahí? Simple, esta es una posible prueba de que en algún momento poseímos cola.

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¡Sí, como la de Gokú!

Además se hace una comparación de embriones humanos y animales, demostrando que en alguna etapa de nuestra formación, poseemos una pequeña cola que se va descartando conforme el feto se desarrolla.

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Como pueden ver, nuestra biología mantiene una lenta y constante batalla para poder adaptarse a nuestro entorno. ¿Han imaginado qué otros cambios tendremos en el futuro?

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