Diputados aprueban dictamen que permite estado de excepción

El día de ayer, la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen para poner en votación en el pleno la reforma  del artículo 29, el cual a petición del Presidente, el Congreso de la Unión aprueba la suspensión de garantías o un estado de excepción en el país.

¿Pero qué significa esto?, pues bueno, que en los supuestos casos de caos, donde se crea que se pone en riesgo la paz o seguridad de la ciudadanía -o una invasión-, se pueden suspender y restringir el ejercicio de los derechos humanos, por decirlo de alguna forma un “sacrificio temporal de los derechos”, entre éstos los derechos a la manifestación, asociación, circulación y libertad de expresión, patrimoniales, crédito o de derecho de autor.

Los partidos que votaron a favor del dictamen fueron el PRI, PAN, PRD, PVEM, PES y Panal, mientras que Morena hablaron en contra y Salomón Tamez (de Movimiento Ciudadano) prefirió guardar silencio y se abstuvo ante la votación.

El argumento de Priístas, panistas y perredistas justificaron que la razón de su aprobación es debido a que dicha reestructuración no tiene como objetivo la represión social, lo cual la coordinadora de Morena, Rocío Nahle García cuestionó el contenido de la ley, poniendo sobre la mesa: “¿Qué se entiende por perturbación grave de la paz pública, conflicto o invasión?, rematando: “el decreto de suspensión caminará hacia donde diga el Presidente. Les pregunto, como está planteada la ley, ¿hay la seguridad, está garantizado el respeto al ciudadano a decirle que se le considera una amenaza pública? No”.

Por su parte el contendiente del PAN, Ulises Ramírez Núñez, justificó su votación tomando como ejemplos los actos de terrorismo que han ocurrido últimamente en otro países, refiriéndose desde el ataque a las Torres Gemelas, como las explosiones en París, Boston, los atentados en Pakistán; eventos que él mismo explicó como “acontecimiento que han trastocado cómo debemos regular nuestras convivencias”.

“En el caso de París se decretó un estado de excepción. Y esto causa un contra sentido a los que luchamos de hace muchos años por la defensa de las garantías y que un país democrático se sustenta en dos pilares, la seguridad y la libertad. Y es ahí donde ponemos en la balanza qué hacer”, concluyó.

El dictamen textualmente se establece de la siguiente forma:

“Pueden mencionarse ejemplificativamente las perturbaciones de factores naturales como sismos, tormentas, huracanes, explosiones volcánicas, epidemias… Así como también revueltas internas de gran calado; incursiones de grupos armados internos; graves afectaciones a la paz o la estabilidad interna del propio Estado; crisis económicas que por su gravedad puedan generar alteraciones al orden público; eventos derivados de la intervención humana (casos fortuitos) como incendios, accidentes nucleares o liberación de plagas/epidemias; entre muchas otras”.

¿Ustedes qué opinan al respecto?, indudablemente es una reestructuración bastante controversial, teniendo en cuenta que los términos de ‘peligro del orden público’ son sumamente subjetivos, por lo tanto, lo que más se cuestiona es saber en qué momentos lo aplicarían y en cuáles no, además de que se pone en juego algo muy, muy importante: nuestros derechos humanos. 

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