Estos son los trabajos más absurdos de los Juegos de Río 2016

Pleca_Rio_Visa

Diez mil quinientos atletas. Más de 200 países y 50 mil voluntarios que han dejado todo, absolutamente todo en sus vidas para formar parte de la fiesta deportiva de Río 2016.

Sí, todo. Escuelas, trabajos, vacaciones.

Todos los voluntarios que participan en los presentes Juegos Olímpicos han tenido que abandonar sus ocupaciones, al menos durante un par de meses, para enfocarse y prepararse para cualquier eventualidad que se presente.

Algunos asistirán a los diez mil atletas en sus tareas diarias. Otros tendrán la difícil misión de lidiar con la prensa, o dar información e indicaciones a todos los asistentes a los diferentes eventos.

Unos cuantos más pasarán a la historia como las personas que desempeñaron los trabajos más absurdos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Por ejemplo, durante la ceremonia de inauguración, seguramente vieron a cientos de jovencitos que yacían sobre la pista del Estadio Maracaná, vestidos con unos ponchos de color fosforescente, con vivos amarillos, verdes y azules y una gigantesca flecha rosa.

RIO DE JANEIRO, BRAZIL - AUGUST 05: A general view during the Opening Ceremony of the Rio 2016 Olympic Games at Maracana Stadium on August 5, 2016 in Rio de Janeiro, Brazil. (Photo by Clive Brunskill/Getty Images)

Y no, no se trataba de alguna delegación olímpica, ni tampoco formaban parte de una coreografía o parte del espectáculo, no.

Todos estos jovencillos eran voluntarios, cuya labor era ponerse el bendito poncho con la flecha rosa y pararse sobre la pista del estadio, para indicar a todos los atletas el camino que debían seguir.

Porque, digo, ¿quién quiere poner un poste con una flecha electrónica o utilizar otras formas de señalización, cuando se puede tener a doscientas personas disfrazadas para cumplir con la misma misión?

Y que conste que no es burla, al contrario, probablemente el comité organizador de los juegos de Río decidió vengarse de la tecnología y de todos los trabajos que ésta le ha quitado al ser humano.

Al menos esa sería una buena explicación para asignar a decenas de voluntarios a la Villa Olímpica para cumplir con la fundamental tarea de repartir de mano en mano los más de 450 mil preservativos asignados para los atletas… porque, ¿quién tomaría los preservativos de un dispensador o, peor aún, querría encontrarlos directamente en su dormitorio?

Digo, ya sabemos que cuando se trata de estos menesteres hay quien prefiere que le echen una mano… ¿pero qué culpa tienen los voluntarios?

Y con todo y eso, el puesto de trabajo más absurdo del que se pueda tener constancia en los Juegos Olímpicos de Río 2016 ocurre en la alberca. Sí, esa misma donde hemos visto a Adam Peaty o a Katie Ledecky destrozar dos récords mundiales, además de ver a Michael Phelps conseguir su medalla número 21 de oro.

RIO DE JANEIRO, BRAZIL - AUGUST 09: A lifeguard sits by the edge of the diving pool during the Women's Diving Synchronised 10m Platform Final on Day 4 of the Rio 2016 Olympic Games at Maria Lenk Aquatics Centre on August 9, 2016 in Rio de Janeiro, Brazil. (Photo by Adam Pretty/Getty Images)

Ahí, donde los hombres se convierten en leyenda y los momentos pasan a la historia, es el lugar en el que el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro decidió colocar de manera obligatoria a 10 salvavidas. Y la decisión sonaría lógica si estuviéramos hablando de cualquier piscina… pero en realidad suena ridícula porque ¡hablamos de la alberca en la que están compitiendo Adam Peaty, Katie Ledecky o Michael Phelps!

Digo, es como si el Barcelona contratara un delantero para enseñarle a jugar a Lionel Messi, o consiguiéramos a un borrachales para cuidar a José José o, en su defecto, a un Moreira para encubrir a otro Moreira!!!!

Un momento, eso último me suena sospechosamente familiar…

En total, en Río se han contratado a 75 salvavidas que fueron capacitados para asistir durante las diversas competencias olímpicas como natación, clavados, nado sincronizado, water polo. A cada uno le pagarán la módica cantidad de 300 dólares y, por si fuera poco, ¡tienen asegurado el mejor lugar de todo el Centro Acuático!

Así que la próxima vez que les den ganas de mandar al diablo su escuela o trabajo, piensen en lo absurda que podría ser su vida en un universo ¿paralelo?

Desfile-Inauguracion-Rio

seguir sopitas deportes

Comentarios