El récord de Río 2016 del que nadie habla… pero que pasará a la historia

Pleca-Rio-Sopitas

¡Más rápido!

¡Más alto!

¡Más fuerte!

Llegamos al undécimo día de actividades en Río 2016, donde hemos sido testigos de la historia.

Más de 40 récords olímpicos y mundiales se han roto en la justa veraniega. Hazañas como las de Katie Ledecky, Michael Phelps, Adam Peaty y Katinka Hosszu quedarán registradas en los libros.

Sin embargo, Río 2016 ha impuesto una marca de la que nadie está hablando y probablemente se trate del récord que termine por convertirse en el gran legado de estos Juegos Olímpicos.

Río 2016 se ha convertido en la justa olímpica con mayor representación de atletas LGBT: 49 deportistas abiertamente homosexuales y bisexuales forman parte de esta importante marca.

Tom-Daley-LGBT-Rio-Crop

No sólo es un número, es la lucha contra los prejuicios y la discriminación que durante años ha sufrido toda una comunidad.

Río 2016 vio por primera vez desfilar a una modelo transgénero en la Ceremonia de Inauguración, cuando Lea Medeiros Cerezo condujo la bicicleta que encabezó la marcha de la delegación brasileña.

La también brasileña Rafaela Silva dedicó su medalla de oro (en la categoría de 57 kilos de Judo) a su novia Thamara Cezar durante una entrevista en cadena nacional con la televisora O Globo, convirtiéndose en la primera atleta brasileña en declararse abiertamente homosexual.

Río también es la primera justa olímpica en la que participa una pareja casada del mismo sexo: Kate y Helen Richardson-Walsh del equipo de británico de hockey femenino, que se enfrentará a Nueva Zelanda el miércoles 17 de agosto por el pase a las finales de la especialidad.

Helen-Richardson-LGBT-Rio-Crop

Lo que podría parecer una marca insignificante para muchos, termina por ser relevante para todo el mundo cuando tomamos en cuenta la gran cantidad de ataques que diariamente sufren las personas de la comunidad LGBT en todo el mundo: desde discriminación y acoso, hasta ataques físicos que en algunos casos terminan en crímenes de odio, como lo ocurrido en el Bar Pulse de Florida.

De hecho, que esta apertura LGBT ocurra en Río es aún más relevante si tomamos en cuenta que Brasil es considerado como el país más homofóbico del mundo (seguido de México), tomando en cuenta la cantidad de agresiones de las que son víctimas las personas LGBT en dichas naciones.

Aún queda mucho camino por recorrer. El simple hecho de contabilizar apenas 49 atletas LGBT en una justa en la que participan más de 10 mil 500 personas es tan sólo una muestra de lo difícil que es el entorno para cualquier persona al momento de exponer abiertamente su sexualidad.

49 es el récord olímpico de Río 2016. Que esta marca se siga rompiendo no depende de los atletas, sino de todos que, como sociedad, debemos seguir derribando barreras y prejuicios en torno del respeto y la pluralidad.

seguir sopitas deportes

Comentarios