Contando las cosas buenas: supuesto empleado de Presidencia destroza auto de 1.4 mdd

¿Y qué tiene eso de bueno?, se preguntarán… bueno, pues que pese a que cerca de 26 millones de devaluados pesos mexicanos se convirtieron en calabaza, todavía tenemos salud (especialmente los que iban a bordo de la exótica nave).

Entusiasmado por el novedoso y nada arreglado formato del Informe de Gobierno, el pasado 1 de septiembre en las calles de Nuevo Laredo, Tamaulipas, el supuesto empleado de la Presidencia de la República, Leonardo Padilla Santamaría, , le metió fondo al pedal de su modesto Koenigsegg CCX Custom Vision, acto que no tuvo buenos resultados: luego de perder el control de la nave, ésta subió al camellón para después volcar y, como podrán ver, terminar totalmente destruida.

Koenigsegg choque presidencia1

Lo importante del asunto (además de la milagrosa sobrevivencia de los accidentados) fue que Padilla Santamaría fue  identificado por las autoridades de tránsito como empleado de Presidencia, por lo que la dependencia debería aclarar por qué uno de sus flamantes miembros anda conduciendo un auto valuado en cerca de 1.4 millones de dólares (más impuestos).

“Sus dos ocupantes, que aseguraron tener línea directa con Enrique Peña Nieto, fueron escoltados en ambulancia por la Policía Federal a un avión privado con rumbo a Toluca”, cita Proceso  al diario El Mañana de Nuevo Laredo.

Según reporta el semanario capitalino, el auto conducido por el hombre de 41 años es fabricado a mano en Suecia y de él sólo existen cerca de 50 unidades… ahora, gracias al héroe de esta nota, uno menos: éste, que fue adquirido (por un comprador no identificado) hace apenas un año en una agencia especializada en autos de lujo.

Aunque en el sitio de Joaquín López Dóriga se apunta que el auto no contaba con seguro, Proceso señala que, ya que la nave era piloteada a exceso de velocidad, Axxa Seguros no está obligada a pagar la póliza a su dueño.

Por su parte, en el sitio motorpasion.com detallan que el auto poseía un chasis 067, edición única preparada por el fabricante sueco, tenía “un motor V8 de 5.0 litros que entregaba un máximo de 806 CV y su cifra de aceleración en sprint estándar se quedaba en unos contenidos 3,2 segundos”. Ni modo, ahí el próximo si lo cuidan.

*Vía Proceso