Nuevo estudio indica que los hombres podrían tener bebés sin la necesidad de una mujer

La biología nos ha enseñado que se necesita de un hombre y una mujer para concebir a un niño, pero los avances en la ciencia nos dicen que hay reglas que pueden romperse.

No, no estamos hablando de un caso en el que un supuesto hombre estaba embarazado y que, a la mera hora, resultó que era mujer. Esta vez se trata de un estudio genuino con una genuina intención de asistir en la reproducción humana.

Existe una nueva investigación que erradica la idea de que sólo se puede producir un embrión si se fertiliza un óvulo con esperma. Según lo que ha publicado The Independent, un experimento realizado con ratones sugiere que se pueden usar células de la piel para crear una nueva vida.

Los científicos crearon embriones saludables tan sólo combinando el esperma y otros tejidos del cuerpo, dejando completamente de lado el proceso que incluya necesariamente la aportación de una hembra.

Si se realizan avances más grandes con respecto a esta práctica, muchas parejas gay de hombres podrían tener sus propios bebés sin la necesidad de recurrir a la inseminación de una mujer con el esperma de alguno de ellos dos, ya que tan sólo tendrían que fertilizar sus propias células.

Pareja gay junto a su hijo

Esto no sólo beneficiaría a los hombres, porque una práctica muy similar también podría usarse para que las mujeres que hayan perdido su fertilidad se conviertan en madres.

Por otro lado, también se encuentran los animales en peligro de extinción. Si este estudio rindiera buenos frutos, ¿se imaginan la cantidad de especies que se podrían salvar? Simplemente se podrían evitar muchos largos procesos de clonación o crianza.

Rinoceronte - Animales en peligro

“Nuestro experimento desafía el dogma que los embriólogos han cargado desde sus primeras observaciones en 1827, junto con los estudios que hicieron 50 años más adelante, donde aseguraban que la vida sólo podría ser concebida por un embrión fertilizado con esperma.” Dijo el científico y profesor de la Universidad de Bath, Tom Perry.

Obviamente, aún falta mucho tiempo y más estudios para que esto pueda ser considerado como un método viable para la reproducción asistida.

Pero no cabe duda de que la ciencia está haciendo avances a un nivel totalmente sorprendente.