Y Zerón dejó la AIC, pero llega al Consejo de Seguridad… “es reconocimiento a sus acciones”: Presidencia

No, pues cómo deshacerse de tan valioso ejemplar. Para conseguir su nueva chamba “manipuló” al presidente con esa cara de Benito Bodoque que se carga, acusan.

Ayer les informamos de la renuncia de quien fuera por tres años el director de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Procuraduría General de la República (PGR)… sí, ese mero: el acusado de sembrar y manipular evidencia que, a la postre, sería clave para “confirmar” la llamada “verdad histórica” del caso Ayotzinapa.

Pues bueno, a horas de haber renunciado a tan bien desempeñado cargo, Tomás Zerón fue nombrado por Presidencia como secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad (CNS), esto como “reconocimiento a sus acciones”. Así como lo leen.

“El nombramiento de Zerón de Lucio es un reconocimiento a sus acciones y responde a la experiencia y capacidad que ha demostrado en sus encargos anteriores”, señala el escueto comunicado de Presidencia.

tomas zeron ayotzinapa

La renuncia de Zerón en la AIC, se dio a días de cumplirse dos años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Aunque se tomó la dimisión como una forma de reabrir el diálogo entre los deudos de los estudiantes y el gobierno, para muchos el nuevo puesto al que fue asignado luce como un “premio” a quien fuera acusado de acrecentar irregularidades al caso Ayotzinapa.

“Para nosotros es importante que [Zerón] sea investigado, que pague por todo el mal que nos ha causado”, comentó ayer Epifanio Álvarez, padre de uno de los desaparecidos de Ayotzinapa.

El papel de Zerón como encargado de la Agencia de Investigación Criminal fue aportar elementos que sirvieran para consolidar lo que el gobierno federal ha llamado como “verdad histórica” del caso Ayotzinapa:  el hecho de que los 43 jóvenes desaparecidos hace dos años, fueron asesinados e incinerados en un basurero de Cocula. Esta narrativa ha sido cuestionada en diferentes ocasiones por los expertos internacionales, la última de ellas hace unos días en la revista científica Science, donde el perito José Torero, experto en incendios de la Universidad de Queensland, Santa Lucía, en Brisbane, Australia, señaló que los cuerpos de los estudiantes no pudieron haber sido incinerados bajo las condiciones que han expuesto las autoridades. Para quemar los cuerpos, se necesitarían más de 27 toneladas de madera… y aun así habrían quedado restos importantes.

Pero con la reforma energética, hasta en eso se pudo ahorrar combustible…

*Vía El País, Proceso