Recordando el sonido de México: María Grever

Y aquí una vez más nuestra sección para recordar a los músicos y compositores mexicanos que gracias a su legado han dejado una huella inigualable en nuestra identidad cultural, misma que se ve amenazada hoy en día por la monstruosa industria musical pero que podemos mediar tan sólo siendo conscientes de cómo ha sonado México a lo largo de los años.

Porque hay que entender que la música es un lenguaje mucho más complejo de lo que a primer escucha podemos imaginar, a través de ella logramos conocer aspectos más profundos como políticos, económicos, sociales y culturales de una época en concreto.

Así como la historia nos ayuda a comprender el pasado y nuestras ambiciones de futuro, ser conscientes de nuestra identidad cultural nos permite aterrizar los pies a las expresiones de nuestros antecesores, quienes han creado la raíz del rico y amplio abanico de ofertas que México tiene para todo el mundo. Estamos llenos de folclor, mismo del que debemos sentirnos orgullosos.

Para esta ocasión recordamos a María Grever, considerada como una de las primeras mujeres mexicanas en convertirse en un compositor de éxito y a quien se le atribuye cerca de 800 canciones bajo su autoría, en su gran mayoría boleros.

 

 

Ella nació en Guanajuato aunque vivió sus primeros seis años de vida en la Ciudad de México, posteriormente se traslado a la ciudad natal de su padre, Sevilla, España. Una vez del otro lado del charco María se fue a Francia a estudiar con nada más y nada menos que Claude Debussy y Franz Lenhard.

A sus quince años regresó a la Ciudad de México y continuó estudiando música en la escuela de su tía. Desde pequeña demostró un talento y pasión por la música, se dice que su primer canción que compuso se trató de un tema de navidad cuando tenía tan sólo cuatro años de edad. A los 18 años escribió “A Una Ola” , canción que al ser publicada se volvió todo un éxito.

 

 

A sus 22 años de edad se casó con Leo. A. Grever, un ejecutivo de la petrolera estadounidense y con quien se fue a vivir a la ciudad de Nueva York por el resto de su vida. Estando allá trabajó haciendo soundtrack para Paramount Pictures y 20th Century Fox.

María siempre mostró un ímpetu en demostrar nuestra riqueza cultural. Estando en Nueva York explicó que además de estar muy interesada en el jazz y en los ritmos modernos, sobresalió su interés por la música mexicana, en difundir nuestra riqueza cultural, así como sus orígenes hispanos e indigenas. Por ello siempre estuvo altamente interesada en lograr interesantes mezclas que permitieran dar a conocer nuestra identidad a través de una expresión más flexible que lograra atraer la audiencia universal.

 

 

María logró componer una gran cantidad de éxitos, entre estas sus canciones más reconocidas son: “Júrame”, “Volveré”, “Te quiero dijiste”, ”Cuando vuelva a tu lado”, “Por si no te vuelvo a ver”. Ella murió en 1951 en Nueva York pero a petición propia sus restos fueron trasladados a la Ciudad de México en donde realmente ella quería descansar.