Son “delincuentes comunes” los asesinos de 2 normalistas de Ayotzinapa, asegura fiscal

Para detener en seco gritos como “Fue el Estado”, “Nos faltan 43 + 2” y cualquier otra consigna con la que se pretenda exigir justicia por el asesinato de dos normalistas de Ayotzinapa, las autoridades de una vez ya medio identificaron a los responsables.

El fiscal general de Guerrero, Xavier Olea Peláez, asegura que quienes detuvieron una camioneta en plena carreta, hicieron bajar a los pasajeros y ejecutaron a unos cuantos de ellos, son simples “delincuentes comunes”… pues porque utilizaron armas de bajo calibre.

Durante conferencia de prensa ofrecida 24 horas después de los sangrientos hechos, Xavier Olea también dio fuerza a la hipótesis que apunta a que la muerte de cuatro personas (dos de ellas normalistas de Ayotzinapa) tuvo como móvil robar las pertenencias de los pasajeros de la camioneta que transitaba sobre la carretera Chilpancingo-Tixtla.

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Por su parte, Roberto Álvarez, vocero del gobierno del Estado, explicó que los agresores viajaban en la camioneta de pasajeros. Fue en el trayecto que ordenaron al chofer detenerse, para después comenzar a quitar las pertenencias a los pasajeros. Incluso señaló que, como forma de intimidar, los delincuentes realizaron algunos disparos al aire… a pesar que la camioneta en que viajaban era un vehículo cerrado.

La razón por la que se ejecutó  a los normalistas sería porque estos “se opusieron” al asalto, señaló el vocero. Mismo caso el de un tercer pasajero que fue herido y más tarde falleció debido a la gravedad de las lesiones.

No conformes con robar y matar, los delincuentes intentaron detener tres vehículos que pasaban por el lugar. Ya que nomás no les hacían caso, dispararon en contra de los conductores. A consecuencia de esto, un niño y dos choferes resultaron heridos… y ya, como les urgía pelarse, los agresores escaparon corriendo con rumbo a Chilpancingo (claro, con el valioso botín en mano). Buena condición la de los muchachos, ya que se aventaron cuatro kilómetros a puro patín.

Al llegar a la colonia Nueva Revolución (ubicada al oriente de la capital guerrerense) los agresores lograron interceptar ooootro vehículo, esta vez uno de transporte público y ¿qué creen? Exacto: dispararon en contra del chofer. Lamentablemente éste perdió la vida. Ya después de mucho balazo (y nada de policías), los delincuentes por fin se apoderaron de oooootro auto, con el cual (por fin), huyeron “con rumbo desconocido”.

Tanta adrenalina desparramada por parte de los agresores fue justificada con el hecho de que estos se encontraban bajo el influjo del alcohol y uno que otro estupefaciente. Al narrar (su juego de Grand Theft Auto) cómo ocurrieron los hechos, el vocero del Estado olvidó ofrecer el número exacto de heridos.

*Vía Proceso

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