¿Qué nos dejan las rotaciones de Osorio en la Selección Mexicana a un año de su llegada?

 

Ha pasado un año desde que el director técnico colombiano Juan Carlos Osorio llegó para tomar el proyecto de Selección de México que había formado Miguel Herrera.

El antiguo entrenador de São Paulo de Brasil decidió aceptar el reto del equipo azteca con el fin de posicionarlo nuevamente como gigante de la Concacaf y darle un rumbo de juego solido para el Mundial de Rusia en 2018. 

Juan Carlos Osorio está serio

Desde su llegada en octubre de 2015, Osorio se perfiló como un gran estratega al conseguir una marca de diez partidos consecutivos como invicto, al ganar nueve encuentros y empatar uno contra Venezuela en la Copa América Centenario. De la misma forma, acumuló una racha de siete partidos sin recibir anotaciones y la marcha del boceto que pretendía mostrar ya estaba sobre la mesa. Lo que resalta del asunto es que a pesar de tener efectividad en los números, en todos los encuentros no se jugó de una manera determinada y muchas veces hubo cambios.

Ante esa situación ¿podemos decir que el camino futbolístico de ‘El Tri’ ya tiene curso?

A pesar de estos logros obtenidos, muchas de las críticas que tiene el mandamás del banquillo son por la cantidad de movimientos que se dan de un partido a otro. No hay una forma similar porque los elementos que intervienen en los encuentros son diferentes.

Algunos ya son base solida del conjunto mexicano, tales como Chicharo Hernández u Oribe Peralta en la delantera, junto con Guardado en la media y Jorge Torres Nilo en la defensa. Pero algunos otros simplemente tienen juego para comprobar la capacidad que tiene para actuar en circunstancia locales y no son llamados en las próximas justas.

Es cierto que la importancia recae en los resultados obtenidos, pero hasta ahora nada de lo que plantea el timonel define la manera y el estilo que tienen los 11 jugadores del conjunto azteca dentro del campo. La máxima prueba de la situación se presentó cuando perdió contra la selección de Chile con un doloso marcador de siete goles a cero.

Es la única ocasión en que el reciente seleccionador ha perdido un partido, pero al ser dentro de una justa oficial y con esa cantidad de anotaciones en su contra, dejaron en claro que ‘las rotaciones’ en su alineación todavía están en pruebas experimentales y no pasan a convertirse en el toque preciso que defina la forma en la que México y su futbol dominan a los rivales en los estadios.

Con la reciente fecha FIFA, a pesar del triunfo obtenido en el partido de preparación contra Nueva Zelanda, la zaga todavía quedó a deber y los comentarios en su contra se siguen haciendo presentes. Habrá que esperar al siguiente juego amistoso contra Panamá para confirmar si al menos en estas dos competencias tendrá continuidad ante lo que se planteó.

Todo se definirá el 11 de noviembre cuando enfrenten a su similar de Estados Unidos en Columbus. Dando comienzo al Hexagonal final de la Concacaf y busquen un boleto directo al mundial de Rusia en 2018.

***Fotos Getty Images

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