En el fail del día: la historia del astuto ladrón de persianas

En este mundo hay personas que gustan de facilitarse la vida robando cosas, aunque también existen aquellos que lo consideran más como una forma de entretenimiento. Luego tenemos a este maestro del engaño en Reino Unido, cuya magnífica técnica de robar persianas nos lleva a contar su breve historia.

Como las autoridades aún no han revelado el nombre de este sujeto, simplemente lo vamos a llamar “Roberto, el astuto”.

En fin, el día de ayer, Beto se metió a una tienda en Dunelm Mill para echar un vistazo a unos cuantos artículos. Pero en el momento en que nuestro amigo vio una persiana, algo en su corazón cambió, porque la urgencia de llevarla a su hogar para que así sus vecinos ya no pudieran verlo cuando llega con otras cosas robadas se sale de bañar, fue demasiado grande; incluso podríamos decir que irresistible.

Desafortunadamente, a Beto no le alcanzaba para poder comprar el objeto que tanto necesitaba. Si a eso le sumamos el hecho de que cualquiera podría llegar y llevársela, la idea de dejar algo tan necesario era reprobable. No quedaba de otra… tenía que robársela.

Decidido - GIF

El muchacho no contaba con un lugar para transportar la persiana de manera que no se notara, pero eso no lo iba a detener, ya que su poderoso intelecto le había permitido desarrollar el plan perfecto: meterla bajo su ropa y salir de ahí como si nada hubiera ocurrido. Así que ahí tienen a este hombre, que astutamente guardó el artículo y lo ocultó con su sudadera y que estaba dispuesto a salir de la tienda como un campeón.

Foto del ladrón de persianas

¡Maestrazo!

Todo marchaba de maravilla, pero el ojo de halcón de un miembro del personal de cobranza logró revelar la persiana y comenzó a perseguir al pobre Beto. Pero antes de ser alcanzado, nuestro protagonista logró deshacerse del objeto de deseo y así escapar hacia su libertad, para no ser visto jamás.

En las fotografías, tomadas de una cámara de seguridad en el ascensor de la popular tienda del Parque Nene Valley Retail, puede verse cómo la “mente brillante” de la criminalidad ejecutaba su plan maestro. Los trabajadores de Dunelm Mill quedaron sorprendidos al observar semejante osadía.

Esta historia nos sirve para aprender que no todo ser humano debe tratar de conseguir las cosas de manera sencilla, por lo que un trabajo honesto siempre es mejor que una persiana metida en los pantalones. Aunque, sinceramente, ¿quién demonios vende los artículos para el hogar a un precio que no podemos pagar con el cambio de nuestros bolsillos? La culpa no es de Roberto, es del sistema.

Ron Burgundy - GIF

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