Hillary Clinton va a bailar al Gordo y la Flaca buscando el voto latino

La candidata presidencial del Partido Demócrata, Hillary Clinton, sigue en su campaña por ganar el voto latino rumbo a las elecciones del próximo 8 de noviembre: en esta ocasión bailó salsa, compartió recetas de cocina y habló español en el programa de entrevistas El Gordo y la Flaca, conducido por Raúl de Molina y Lili Estefan, que se transmite a través de la cadena Univisión.

En el programa con más de 18 años de transmisión, Clinton comenzó por hablar —por enésima vez— sobre sus años de trayectoria en la política y su relación cercana con los inmigrantes latinos, a los cuales —según la aspirante presidencial— ha tratado desde que era una adolescente. De acuerdo con las encuestas de la cadena NBC y The Wall Street Journal, la demócrata aventaja a Trump por 50 puntos en las preferencias electorales de los latinos.

Estas cifras nos hacen preguntarnos si todo el bochornoso despliegue que, supuestamente, vanagloria la cultura latina (cualquier cosa que eso signifique) no está de más. Según apuntan las encuestas, Hillary cuenta con aproximadamente 67% del voto latino, mientras que Donald Trump apenas cuenta con 17%. Nos podríamos haber ahorrado este bailecito impostado con Marc Anthony de fondo, ¿no?

Y así bailó @hillaryclinton con @rauldemolina #VivirMiVida del flaco @marcanthony 💃#LoMaximo #HillaryEnGyF para el mundo 🌍

Un vídeo publicado por ElGordoyLaFlaca (@elgordoylaflaca) el

La campaña de Hillary ha sido apoyada por figuras relevantes como la actriz mexicana Salma Hayek, la modelo venezolana Alicia Machado —quien incluso fue una de las figuras centrales durante el primer debate presidencial—, la actriz de raíces mexicanas Eva Longoria, Los Tigres del Norte y hasta el mexicanísimo Vicente Fernández le cantó el popular “Corrido de Hillary Clinton“.

¿Qué les parece? ¿Qué estaríamos diciendo si Trump hubiera recurrido a alguna de estas maniobras para buscar la simpatía de los votantes latinos? ¿Y si el empresario neoyorkino se hubiera aparecido en un local de comida mexicana —como lo hizo Hillary el pasado 13 de octubre— antes de ir a un mitin? ¿No lo hubiéramos calificado como populista?