La gordura es hermosura

Al menos en algunos lugares de este planeta!

Cortesia de la  BBC la siguiente investigacion:

Cuando vales lo que pesas

A pesar de los riesgos para la salud asociados a la obesidad, en algunas sociedades africanas el sobrepeso sigue siendo un símbolo de poder y estatus.

En Nigeria, por ejemplo, personas acaudaladas pueden permitirse acudir a “centros de sobrepeso” para ganar esos kilos extra que los coloca en el tope de la pirámide social.

Contrariamente a muchas mujeres en otras partes de África o en el resto del mundo que hacen esfuerzos por adelgazar antes de su boda, Happiness Edem acudió durante seis meses a uno de esos centros en preparación para su casamiento con Morris Eyo Edem, un príncipe de la tribu Efik.

Ella describió para la BBC la vida en esos lugares. “En la mañana comes bien. Luego tomas un baño. Vuelves a la cama, duermes bien, te despiertas, comes, duermes…”.

Su peso en oro

Happiness Edem asistió a uno de los centro de sobrepeso ubicados en la ciudad de Calabar, en el este de Nigeria, a pedido de su esposo, quien debido a su condición social necesita una mujer bastante corpulenta.

Luego de medio año siguiendo ese estilo de vida, el cuerpo de Happiness cambió considerablemente, para satisfacción de su prometido y su propia felicidad.

Según dijo Morris Eyo Edem al programa Outlook de la BBC, en caso de tener una esposa delgada, “la gente pensaría que yo no soy rico”.

En sus palabras, “si una mujer no es gorda y no ha pasado por ese proceso (los centros de sobrepeso) entonces no está lista para casarse”.

“La gordura es hermosura”

El peso promedio de una mujer nigeriana es de 60 kilogramos. Happiness Edem pesa más del doble.

El secreto para mantener su figura voluminosa consiste en una alimentación basada en garri, una papilla hecha de yuca, acompañada de ensaladas locales denominadas ekpan koko y oto.

“A esta dieta le añado arroz, granos, carne y pescado para que ella se mantenga como uno desea que se mantenga una esposa”, dijo Morris Eyo Edem.

Aunque la obesidad puede acarrear males como la diabetes y enfermedades coronarias, entre muchos otros, Happiness Edem no ve razones para preocuparse.

“Cuando eres gorda te ves mucho más saludable”, dice, y añade que no tiene problemas de salud.

“La gente te respeta. A donde quiera que vas te dice ‘tu marido te alimenta bien”, agrega.

“Vas a un pueblo y la gente sale a mirarte porque eres saludable”, concluye.

“Es algo cultural”, dice su esposo. “La cultura aquí te permite ir a centros de sobrepeso. Pero no la cultura en Europa, Asia o América”.