‘Favourite Worst Nightmare’: el disco que marcó el antes y después de Arctic Monkeys

Un año y pocos meses después de haber conquistado al mundo con su álbum debut, Whatever People Say I’m, That’s What I’m Not, la banda originaria de Sheffield que se hizo famosa gracias a internet, mejor conocida como Arctic Monkeys, estaba lista para revelar la siguiente etapa que fue de suma importancia en su carrera.

En mayo de 2006, aunque los chicos salieron de gira a Estados Unidos, el bajista y miembro fundador Andy Nicholson no pudo acompañarlos debido a una gran fatiga que lo estaba afectando a causa del tour, así que Nick’O Malley acudió en su reemplazo, y un mes más tarde se convertió en el nuevo bajista de Arctic Monkeys debido a que necesitaban continuar.

Llenos de furia, fuerza y energía, comenzaron a presentar las nuevas canciones en pequeños conciertos sorpresa para revisar las reacciones de la gente. Con letras más elaboradas y un par de elementos adicionales clave. El primer sencillo, “Brianstorm”, salió a la venta el 16 de abril de 2007 y dos días más tarde fue publicado su segundo álbum Favourite Worst Nightmare en Japón. Aunque en el resto del mundo pudo escucharse hasta el día 23.

Esta pieza está basada en la historia de un fan llamado Brian que se coló al camerino en Osaka, Japón, e incluso se fue a seguir la fiesta con los músicos. Turner decidió tomar su nombre prestado y hacer un juego de palabras con “brain storm” (tormenta de ideas) por esa vibra extraña que se percibía con su presencia. Entre tragos comenzaron a anotar cosas que llamaron su atención de este misterioso hombre, con una playera blanca que traía una corbata en su estampado. Es así como un sujeto con una tarjeta de crédito en la mano, y la iniciativa de perseguir a una banda de la que tal vez no era tan fanático, hizo posible una de las canciones más fuertes del arsenal de los monos.

La respuesta por parte de la crítica fue excelente, y salieron victoriosos de la maldición del segundo álbum con la estatuilla del Mercury Prize a “Mejor Banda Británica” y “Mejor Álbum Británico”, sin mencionar la atención que comenzaron a tener a niveles internacionales con los primeros puestos en listas de popularidad. Esta fue la primera vez que trabajaron junto al productor James Ford, algo que se puede apreciar bastante en la impecable calidad del sonido fresco de dominante de los bajos.

Arctic Monkeys solía tener la tradición de regalarnos maravillosos b-sides en cada sencillo, pues no les bastaba con una sola canción y los tres discos paralelos a su segundo álbum contaron con tres piezas adicionales. El último en ser publicado fue Teddy Picker, en diciembre de ese mismo año, un trabajo con el que decidieron arriesgarse a publicar 250 copias bajo el pseudónimo de The Death Ramps (incluso tienen un tema del mismo nombre) para conservarlo en algunos trabajos posteriores. Algunos fans más clavados habrán notado que actualmente Alex Turner porta con orgullo un anillo con la misma leyenda.

“Teddy Picker” hace referencia a la popularidad de las celebridades, donde la fama puede interpretarse como un premio de las máquinas de peluches con una garra, debido a que no cualquiera puede ser acreedor a un premio. Aquellos que están desesperados por ser famosos y hacen todo para llamar la atención, era una las principales molestias de aquel entonces para la mente de Turner. Hasta encontramos otra referencia a Duran Duran con la frase “I don’t want your prayers, save it for the morning after” (una respuesta a su éxito “Save a Prayer”).

Si todo esto no fue suficiente, durante esta etapa se dieron las primeras colaboraciones entre Turner y Miles Kane, que más tarde culminaron en un emblemático proyecto llamado The Last Shadow Puppets. Las agudas guitarras de Kane pueden apreciarse en “505”, un gran cierre que comienza de manera tranquila para estallar en esa canción con la que hasta la fecha se siguen despidiendo en sus conciertos (y fue la primera vez que Turner se dedicó a tocar el piano en pleno escenario). Aunque también tiene créditos en la canción “Plastic Trap” que aparece en el sencillo de “Fluorescent Adolescent”.

“Fluorescent Adolescent” es un himno para todos aquellos que han cambiado con el paso de los años, y en lugar de salir a la calle con todas las ganas de ir a una fiesta, ahora se la pasan cansados por la rutina del trabajo. ¿Cuántos sueños de tu adolescencia lograste cumplir antes de estancarte?, una de las piezas más reconocidas de Arctic Monkeys que fue co-escrita con la exnovia de Alex, Johanna Bennet, luego de una mirada al pasado y descubrir cuánto habían cambiado sus antiguos compañeros de clase.

Temas como el amor y las relaciones personales son factores que aparecen de forma indirecta, pues en esta ocasión es más importante darle prioridad a todas las inquietudes y protestas hacia el mundo por parte de Turner.

“Old Yellow Bricks” es un gran homenaje a El Mago de Oz, para asegurarnos que Dorothy tenía razón todo el tiempo y cuestionarse sobre quién quería dormir en una ciudad cegada por la nostalgia, haciendo referencia a que sólo era un sueño. Si vamos más allá de las letras, podemos apreciar la potencia de las percusiones de Helders y esa agilidad para los tiempos en “Do Me a Favour” o “Balaclava”. Probablemente esta sea la etapa en la que la banda mostró más salvajismo, que más tarde fue sumergida en la oscuridad para traernos Humbug.

Curiosamente, a diferencia de los que muchos piensan, Josh Homme solamente fue un conducto para que evolucionaran de esta forma, ya que existen videos de los soundchecks de 2007 que prueban que ya estaban ensayando algunas de las canciones que liberaron hasta dos años después.

Este trabajo que marcó un antes y un después en la historia de Arctic Monkeys, merece ser recordado de la mejor forma posible y es por eso que aquí se los dejamos para que lo escuchen una vez más. ¡Felices 11 años a Favourite Worst Nightmare!