Otro del “Nuevo PRI”: Denuncian a gobernador de Nayarit por enriquecimiento ilícito

Uno más de la nueva generación de priistas: siguiendo los pasos de sus colegas Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte, el saliente gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, parece que tendrá un fin de mandato impoluto.

Además de ser “sorprendido” porque su fiscal general (el que ya le tenía preparada una casa como regalo) resultó ser un narcotraficante de los pesados, Sandoval ahora tiene otro asunto que lo dejará con la boca abierta. Ayer fue presentada una denuncia en su contra por el delito de enriquecimiento ilícito.

La denuncia corrió por cuenta del exmagistrado del Tribunal de Justicia Administrativo y abogado penalista, Emiliano Zapata (sí, así se llama), quién aseguró que el todavía mandatario posee un rancho que, a ojo de buen cubero, podría valorizarse en “decenas de millones de pesos”. ¿Y saben dónde tiene tal propiedad? Nada menos que en San Blas, tierra del buen Layín, mejor conocido como el alcalde que robó poquito o como el personaje cuya carrera política fue impulsada por Édgar Veytía, El Diablo… el exfiscal nayarita que ahora está siendo investigado por sus ligas con el narco.

Zapata representó a todo un grupo de políticos entre los que se encuentran el diputado federal, Guadalupe Acosta, y el alcalde de Tepic con licencia, Leopoldo Domínguez. La denuncia se basa en notas periodísticas y videos que han sido publicados en YouTube… uhhhh.

En fin, de acuerdo con El Universal, en dicho material hay constancia de declaraciones que hacen suponer actos de corrupción, ya que al comienzo de su mandato el gobernador aseguraba sólo contar con una casa en Guadalajara y ahora… ¡sorpresa! ya tiene el súper rancho ubicado en San Blas.

Se advierte como hecho público y notorio que tal propiedad que presumió el referido servidor consta de varias hectáreas de riego, con ganado vacuno y equino de alto registro, así como se aprecian diversas construcciones como una finca, amplias caballerizas, lago artificial, sistema integral de riego, cercado de madera en las 17 hectáreas que menciona e inclusive estatuas de caballos.

Bueno, la verdad, las pruebas no son contundentes, pero sí hacen que uno sospeche que algo no anda bien. Sobre todo por el tercer video, en el que Sandoval aseguró que no era dueño de rancho alguno, “que tenía deudas y había pedido un préstamo bancario para adquirir una casa en Guadalajara, Jalisco. Estos indicios llevan a concluir que hay enriquecimiento inexplicable”, cita La Jornada.

Invocando al artículo 17, Zapata solicitó al Ministerio Público de la Federación que el caso sea atraído para su investigación. Lo cual deberá ser pero ya, porque el mandato de Sandoval concluye en septiembre de este año… y ya saben que después a los exmandatarios les da por desaparecer.