¡Santas arañas!: descubren una nueva especie de araña en México

¿A cuántos de ustedes les dan miedo las arañas?

Estos artrópodos de ocho patas se han convertido en la pesadilla de la humanidad desde que se tiene memoria. Varios científicos y psicólogos atribuyen nuestro miedo a las arañas, a un mecanismo de defensa natural, ya que existen muchas especies que pueden ser un peligro para los humanos.

Muchos de ustedes se sienten seguros por no vivir en Australia (lugar en la Tierra donde la vida evolucionó para aniquilar humanos), pero un nuevo descubrimiento en Baja California les pondrá los pelos de punta.

Investigadores del Museo Nacional de Historia Natural de San Diego encontraron en Baja California Sur, México, una nueva especie de araña gigante.

Califorctenus cacachilensis
Imagen: Museo de Historia Natural de San Diego

Para que se den cuenta de la magnitud de este insecto, cada una de sus patas puede alcanzar una longitud de hasta 10 centímetros. Como varios arácnidos, la ahora conocida como Califorctenus cacachilensis, tiene ocho ojos en su cabeza y dos enormes colmillos con los cuales puede inyectar veneno.

“Cuando vi la araña por primera vez, me impresionó su tamaño. Sospecho que algo nuevo esperaba a ser descrito”.

El descubrimiento fue realizado en 2013, en la Sierra de las Cacachilas, en La Paz. Ahí tomaron a ocho especímenes, los cuales han sido investigados por los últimos cuatro años.

Esta araña se cree endémica (única de una región) de las regiones de la península de Baja California. Casi del tamaño de una tarántula, se ha confirmado que se trata de una nueva especie.

Califorctenus cacachilensis
Imagen: Museo de Historia Natural de San Diego

Pero no teman, a pesar de su enorme tamaño, el veneno de esta araña no es letal para los humanos: “Me mordió un mientras trataba con ellas y sigo vivo”.

No pues… ¡qué bueno!

A pesar de que cada año se descubre un nuevo tipo de araña, por lo general todas son pequeñas. Sin embargo, los atributos físicos de la Cacachilensis, tiene muy emocionados a los científicos.

Y bueno, no olviden sacudir bien sus camas, no vaya ser que por la noche se le suba uno de esos monstruos.

Vía: El País, Infobae
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