Diputados: pese a tener más de 20 faltas, cobran íntegro… “descuéntenme”, pide uno

¿Descuéntenme? Así de fácil… Bueno, al diputado que se aventó la petición (que es como quitarle un pelo a un gato) muchos sí traen ganas de descontarlo, pero de otra forma. Más adelante verán por qué, vamos por partes.

El Diario Reforma se encargó de revelar que, aun registrando más de 20 faltas, diputados de la Asamblea Legislativa del exDistrito Federal (ALDF) han recibido sus chequecitos íntegros, pasándose por dónde más les guste el artículo 24 de la Ley orgánica de la ALDF, el cual especifica que quienes no vayan a las sesiones en Pleno, deberán ser descontados con un día de su dieta. Cosa de nada (para ellos): 2 mil 400 pesos por día de falta.

¿Y por qué no se les descuenta?

Bueno, hay que reconocer que, tanto como pasarse la ley por el arco del triunfo, no… hasta eso, son derechos y presentan su respectivo justificante. Total, a ellos les basta con presentar un documento que en cualquier otro trabajo se les aventaría en la cara: sólo tiene que mandar una hojita informando que ese día estaban “indispuestos”.

Legisladores Durmiendo

De acuerdo con el diario capitalino, a lo largo de la VII Legislatura se han contabilizado 693 inasistencias, las cuales representarían un ahorro de 1.6 millones de pesos… pero no, pese a que sus faltas a veces significan echar a la basura todo un día de trabajo legislativo. Por ejemplo, en el actual periodo ordinario, de las seis sesiones dos no han podido comenzar, debido a la falta de quórum. Aparte, una más terminó por suspenderse, ya que varios asambleístas se retiraron del recinto.

“Casi no falto”

Las justificaciones de los diputados faltistas son todo un banquete para un encargado de recursos humanos, de esos que nomás andan viendo la forma de recortar la nómina. Por ejemplo, con todo y sus 16 faltotas en 95 sesiones, el legislador perredista, Víctor Hugo Romo, se aventó a decir lo siguiente:

Casi no falto, cuando es así, es por algún motivo de salud o de gestión en nuestro distrito… pero casi no”.

O qué tal ésta, de Citlalli Hernández de Morena, quien en el mismo número de sesiones (95), registra 20 inasistencias:

“Yo a veces he llegado tarde por andar acompañando a vecinos con demandas, contra el gas natural, la defensa del agua, etcétera”… ¿le creen?

Según Reforma, el Top 5 de asambleístas faltistas es encabezado por José Alberto Benavides, que ya ni porque es el único representante del Partido del Trabajo, puede sacar la casta. Mejor la esconde: ha faltado 30 veces en 95 sesiones. De ahí le sigue Abril Trujillo (PES) con 26; los priistas Mariana Moguel y Adrián Rubalcava, con 24 y 23 faltas, respectivamente y Juana María Juárez de Morena, con 20.

“Que me descuenten”

Precisamente uno de los miembros del cuadro de honor, luego de conocerse sus inasistencias, mandó una carta para solicitar a quienes se encarguen de darle su varito, que le sean descontados los días en los que no cumplió ni con la asistencia.

“Me permito solicitarle a usted, tenga a bien girar sus apreciables instrucciones a quien corresponda a fin que me sean descontadas las dietas correspondientes a los días en cuales el área no tenga registrada mi asistencia a las sesiones”, reza la misiva enviada por el priista, Adrián Rubalcava que, véanlo, cuando no falta, bien que chambea.

El diputado Rubalcava, tomándose una selfie
Foto: Armando Vázquez / Reforma

“Ohhhh, ningún chile les embona” -diría EPN- “que si falta, porque falta, que si regresa el dinero, porque lo regresa”. Bueno, para empezar, el gesto de Rubalcava no se dio sino hasta que se ventiló su faltismo. Antes de eso, bien que metía sus justificantes “patito” para que no le descontaran ni un centavo. Y, además, sus inasistencias son sólo una mancha en el historial de este legislador.

¿Rubalcava?, ¿les suena? Bueno, hace días una de sus excompañeras, Paola Félix Díaz (antes de PVEM, ahora de Morena), denunció que las amenazas de muerte que recibió por parte del diputado local, fue una de las razones por las que decidió abandonar al Verde Ecologista.

Ante tales acusaciones, Rubalcava se dijo sorprendido… pues si hasta le dijo que lo quería. Como prueba, el priista mostró capturas de pantalla de conversaciones que sostuvo vía Whatsapp con la diputada federal. En respuesta, la ahora morenista dio a conocer un audio, en el que Rubalcava señalaba que, si ella era legisladora, era gracias a él. Y si no hubiera sido ella, pudo ser cualquiera… hasta a un perro.

¿Quién lo descuenta?

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