Legislador vinculado a Duarte seguirá con fuero; “me siento apoyado por mis diputados”, dice

¿No que duro contra la corrupción y que todos los transas queden en el bote? Pues si eso es lo que enarbola el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, parece que los miembros de su partido no le hacen mucho caso. Claro ejemplo, lo sucedido ayer en la Cámara de Diputados.

A pesar que la Procuraduría General de la República ya lo vinculó con la red de desvíos de Javidú y que fue inhabilitado por 10 años en Veracruz por el desviar más de 300 millones de pesos, el diputado federal, Tarek Abdalá, continuará con el fuero que le da su cargo. Y así será un buen rato, ya los legisladores del PRI no se ve que tengan muchas ganas de que pase lo contrario.

De acuerdo con Reforma, la Sección Instructora -la cual será la encargada de dictaminar la solicitud de desafuero- todavía no ha sesionado para determinar cuál será el futuro del extesorero de Javier Duarte. Sin embargo, cuando lo haga (tentativamente el 27 de abril), el resultado hará que el exmandatario jarocho siga con una sonrisa en su cachetona cara: con mayoría priista, la instancia legislativa podría desechar el desafuero contra Tarek Abdalá.

“Me siento apoyado por mis diputados, mis compañeros”, comentó confiado del resultado del dictamen el buen Tarek, quien asegura no recordar la forma en que fue instruido para desviar recursos públicos, tal como fue denunciado el pasado miércoles, cuando Javier Duarte tuvo su primera audiencia ante la justicia de Guatemala. “No recuerdo la reunión, no recuerdo la llamada, y aun así no puedo hacer comentarios porque no conozco el expediente”, cita Reforma al diputado.

Por cierto, el que Tarek haya sido señalado como el responsable de pedir a las secretarías veracruzanas de Salud, Educación y Desarrollo Agropecuario de devolver su presupuesto, para que éste fuera utilizado en otros asuntos, no será tomado en consideración a la hora de decidir si lo desafueran… ¿por qué? Porque nomás se evaluará lo que consta en la Fiscalía de Veracruz, adelantó el presidente de la Sección Instructora, Ricardo Ramírez Nieto.

¿Cómo será el proceso para (no) desaforarlo?

En caso de que el dictamen alcance una mayoría de votos, éste se presentará al pleno para discutirlo y votarlo. Pero si queda en empate, se mandaría a segunda vuelta y, de continuar tablas, el dictamen queda ahí y no se somete al pleno, explicó Ramírez Nieto.

“Pues cuál es el problema… ya dijeron que lo van a votar. Aguántense a que eso pase”, dirán algunos. Sin embargo, la forma campechana con la que están tratando el tema es preocupante. Según Ramírez Nieto, el asunto no lleva prisa… es más el plazo para decidir si hay desafuero o no, vence el 5 de mayo. Hay tiempito. Pero parece que no es así: la oposición ha señalado que el plazo termina el 28 y la evidente postergación para discutir el tema es una forma de proteger al todavía diputado.

¿En qué forma? Yo no comparto ese punto de vista. ¿En qué forma? Nosotros hemos observado tal cual lo establece la ley. Vamos a sacar el dictamen dentro del plazo que establece la ley, y todavía accediendo a la interpretación y al cómputo que traen mis compañeros de oposición, sin ningún problema”, cita Proceso al presidente de la Sección Instructora.

Con ganas de hacer todo a las prisas (si es que lo hacen), en caso de mandarse el dictamen al Pleno, éste sería votado el 28… si bien nos va. Y quién sabe si pueda resolverse el desafuero en este periodo de sesiones, ya que estas concluyen el día 30. Quizás se llame, entonces, a un periodo extraordinario. Eso sí, en el PRI dicen que por ellos no quedará: “Yo estaré dentro del término de la ley, cumplo con entregárselo a la Mesa directiva de la Cámara, ya es problema de la Mesa, no mío”, remató Ramírez Nieto.