¿Existe un truco sencillo para dejar los malos hábitos? Según la ciencia, sí

Todos en esta vida hemos tenido malos hábitos y hemos buscado más de una manera de eliminarlos. Y si piensan que nunca han atravesado esa situación, tan sólo recuerden los propósitos de año nuevo que aún se encuentran en su lista de pendientes dentro de su consciencia.

Pero dejemos a un lado los juicios y mejor pongamos foco a lo importante. Aquí la cosa es saber si existe un método efectivo para dejar de hacer aquello que no nos produce resultados positivos o, de perdida, que dejemos de darnos en la torre con lo que no nos sirve.

¿Hay un truco para eliminar malos hábitos?

Si tomamos en cuenta las palabras de Peter Gollwitzer, un profesor de psicología en la Universidad de Nueva York, la respuesta es sí; pero el secreto está en poder identificar aquello que queremos dejar y aplicar el formato “Si-entonces”.

Vamos a usar un ejemplo: supongamos que a ustedes no les gusta comerse las uñas de los pies. Para poder detener ese hábito, primero deben de averiguar qué es lo que está ocasionando que tengan la necesidad de hacer tal cosa. Una vez que hallen el origen de aquel mal, entonces pueden aplicar el formato de manera directa y decir “si perder el tiempo viendo memes hace que llegue tarde al trabajo y eso al mismo tiempo causa que los nervios me invadan y me coma las uñas de los pies, entonces tal vez debería dejar Internet para otro momento”.

Muy fácil, ¿no creen?

Ahora, algunos de ustedes van a decir que son puras tonterías y que eso es cuestión de sentido común, pero de acuerdo con las palabras de Gollwitzer, existen varios estudios que sustentan la efectividad de este método.

Mediante experimentos de laboratorio, descubrimos que es más fácil actuar en base al comportamiento del factor “entonces”, cuando se halla la situación crítica, dijo el profesor. La persona ya no tiene que decirse a sí misma que quiere romper un mal hábito y aún así, se esfuerza más para hacerlo.

Algunas personas se toman su tiempo en averiguar cómo funciona este mecanismo por medio de terapias, mientras otras dan con la respuesta de manera inconsciente y a veces ni siquiera saben qué hicieron bien para que las cosas les funcionaran. Tal vez el secreto está en poder detenerse un momento y darse un tiempo para hacer un análisis personal.

¿Están dispuestos a probar el formato “Si-entonces”?