Se acabó “la alegría del mundo”: Marcelino Perelló ya no dará clases en la UNAM

Y no por sus dichos, sino para proteger su integridad; no le vayan a dar un arrimón no lascivo: el profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM, Marcelino Perelló, dejará de dar cátedra. Esto -según el propio profe- a petición del “departamento de Matemáticas”.

En entrevista con Ciro Gómez Leyva, Perelló señaló que ya no continuará impartiendo su curso, ya que se le pidió “que dejara de dar clases en la facultad, debido al peligro que existía de que hubieran agresiones físicas”. Así que los alumnos a los que les tocaba hoy tomar clase con el rey del requiebro, podrán tomarse la tarde libre, ya que la del lunes pasado fue su última aula…

Ahhh, pero sólo en las instalaciones universitarias. Con base en lo dicho por Perelló, puede inferirse que continuará ofreciendo su curso de forma externa (y sobre todo recibiendo su buena paga), ya que además de que todavía no se resuelve su situación laboral, por petición popular de sus alumnos seguirá compartiendo sus conocimientos.

“Ya no voy a dar el curso en las instalaciones de la facultad, lo que pasa es que todos mis alumnos sin excepción, entre los cuales hay dos muchachos (…) exigieron que yo siguiera dando el curso”, apuntó el hombre también conocido por participar en las movilizaciones del 68, quien agregó que el gesto de sus alumnos lo llena de satisfacción.

Foto: Facebook

Respecto a la poca popularidad que tuvieron sus opiniones vertidas en su extinto programa radiofónico, Sentido Contrario, el buen Marce comentó que siente dolor al verse acosado y perseguido; incluso por amigos e instancias que creyó que eran más jaladoras, como la Facultad de Ciencias, que ahora resulta que ya no le dejara seguir dando clases.

Recordemos que fue el pasado 28 de marzo cuando Marcelino Perelló ofreció su fina opinión sobre lo sucedido en el caso de Los Porkys, luego que a un juez federal le valió gorro que una menor de edad haya sido obligada a tener relaciones sexuales. Para el juez, se debía liberar a uno de los implicados, debido a que, si bien sí metió los dedos en la vagina de la víctima y le tocó los senos, no podía comprobarse que lo hizo con “lascivia”. Al respecto, Perelló abonó y aseguró que, efectivamente, “sin verga no hay violación”.

Más tarde -y según cuando iba a pedir disculpas- el ahora exprofesor se dedicó a hundirse cada vez más, con frases que ruborizarían a Polo Polo: “Si no podemos piropear a las viejas, se acabó la alegría del mundo’’, “la cantidad de culos y vaginas que han conocido estos dedos es infinita” y “hay mujeres que sólo han experimentado un orgasmo cuando fueron violadas”.  Puras “ocurrencias”, según el exlocutor de Radio UNAM.

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